

Facción Leviathan
Apoyo Psicológico y Terapéutico
Llamado Lotan en la mitología ugarítica, sería el monstruo policéfalo y serpentiforme, encarnación del caos venido para dar inicio a la Creación. En los cultos satánicos, se considera uno de los demonios principales que conforma la falsa trinidad demoníaca junto a Lucifer y Belial.
Algunas leyendas judías consideran al Leviatán como un dragón andrógino que en su forma masculina sedujo a Eva, y a Adán en su forma femenina.
Durante la edad de oro de los viajes marinos, los marineros europeos vieron al Leviatán como una gigantesca ballena-monstruo del mar, o generalmente una serpiente marina, que devoraba naves enteras al nadar alrededor de los cascos rápidamente creando un torbellino.
Templo de Satán rescata la figura de Leviathan para su facción enfocada en el Trabajo de Sombra, que va fuertemente ligado a la Terapia Psicológica, debido a su relación con las profundidades del mar. Dentro de la Brujería, el mar es símbolo del inconsciente, debido a que lo que único que alcanzamos a percibir con la vista es solo la superficie, sin embargo, en las profundidades, se encuentra escondido un mundo que solo es accesible a través de los sueños.
Ligado a lo anterior, podemos relacionar al mar, sobre todo las profundidades caóticas donde habita Leviathan con la base de las teorías de Carl G. Jung, psicólogo suizo, que incluye los contenidos o procesos psíquicos inconscientes que el Ego no puede percibir; los procesos psicoideos que forman el inconsciente colectivo; y los contenidos que pertenecieron a la consciencia pero que permanecen bajo el umbral de ésta debido a la represión del mismo individuo, y que forman el inconsciente personal. Comenzando el análisis desde éste último, es perceptible que el personaje está anclado en recuerdos perdidos, en ideas dolorosas y en fantasías que han sido olvidadas adrede, pero que no por ello dejan de aparecer constantemente en su mente.

Programa Atención a Bajo Costo
Para Templo de Satán es muy importante apoyar a la comunidad y en colaboración con Grupo Palmare y su equipo de profesionales altamente capacitados, que se dedican a ofrecer un enfoque psicológico centrado en la atención y apoyo individualizado. Estos servicios van más allá de la mera terapia; ya que existe un compromiso para trabajar en estrecha colaboración contigo e identificar tus necesidades, desarrollando un plan de tratamiento, que te ayude a alcanzar tus objetivos de bienestar.
En estos tiempos post pandemia y donde se han dado fenómenos como la hiperconectividad, se han generado diversos problemas psicológicos como la depresión y la ansiedad. Reconociendo la importancia crucial de abordar estos desafíos, el Programa de Atención a Bajo Costo surge como una respuesta integral para brindar apoyo a quienes lo necesitan.
Nuestro objetivo es facilitar el acceso a servicios de salud mental de calidad a un costo asequible, eliminando las barreras económicas que a menudo impiden que las personas busquen la ayuda que necesitan.
Entendemos que buscar ayuda puede ser un paso difícil, pero queremos que sepas que no estás solo. Con el Programa de Atención a Bajo Costo, te ofrecemos un ambiente seguro y confidencial para compartir tus preocupaciones y trabajar hacia una vida más saludable y equilibrada.
¡No esperes más para cuidar tu salud mental! Ponte en contacto con nosotros hoy mismo para obtener más información sobre cómo puedes beneficiarte de este programa. Estamos aquí para ayudarte en cada paso del camino hacia una vida más feliz y satisfactoria.
Pasos a seguir:
- Envía un Whatsapp al (+52) 55-8611-1317.
- Con el mensaje: Hola soy “nombre completo”, y deseo acceder al programa de atención psicológica a bajo costo. Vengo de Templo de Satán-
- Ahí será valorado y se te hará un estudio socioeconómico para analizar si eres candidato o candidata para el programa.
La integración de la Sombra
El concepto de la sombra fue acuñado por el psicoanalista Carl Gustav Jung, esta sombra representa la parte oscura de nuestra personalidad y se aloja en el inconsciente por lo que es necesario aceptarla y trabajar en ella para poder lograr el proceso de individuación, el cual es el proceso por el que logramos volvernos verdaderos individuos.
Ambos concepto, sombra e individuación, son de suma importancia para el satanismo, ya que al tratarse de una religión en cuya base filosófica el practicante mismo es el sujeto de adoración y la auto deificación el fin último, la integración de la sombra, que representa nuestros deseos reprimidos, nuestros defectos o cualquier cosa que no queramos ser o mostrar, es de vital importancia para no generar en nuestro interior una lucha con nosotros mismos por llevar todo el tiempo una máscara que solo muestra lo agradable de nuestro ser, pues el luchar por contener a nuestra sombra terminara arrastrándonos irremediablemente a la culpa de la sospecha de no sabernos tan idéales como quisiéramos y desechar el valor de afrontar este hecho, lleva a esa ruptura interna que supone, además, un tremendo gasto de energía en el intento constante de contención de algo que existe en nosotros, tratando de conformar un reflejo de perfección.
La integración de esta sombra, su comprensión así como su reconocimiento honesto nos llevara a la transmutación de nuestro ser individual, logrando así convertirnos en personas completas que saben y reconocen no solo sus partes “luminosas” sino que también entendemos nuestras, carencias y deseos fuera de culpas y juicios morales, lo que dará como resultado que seamos más responsables de nuestras acciones, pues conocemos tanto nuestros talentos como nuestros límites, nuestras pasiones y nuestros miedos, nuestras virtudes y nuestros defectos. Esta parte amarga del autoconocimiento de nuestra oscuridad, es a la larga luminosa y desde luego liberadora. Al hacerlo, dejamos de juzgar a los demás y aumenta la comprensión tanto de nosotros mismos como de la otredad. Podríamos decir que aceptar nuestros defectos desarrolla la empatía.
Los defectos de los demás se ven como parte de la condición humana, al igual que los nuestros, como parte de sus aprendizajes, complejos e inseguridades, y dejamos de considerarlos amenazantes o “malos”.