
Mitos y Verdades sobre el Satanismo
Sobre los Sacrificios (Humanos / Animales) como ofrendas a demonios
La noción popular es que en el Satanismo se hacen sacrificios para ganar el favor de los demonios, ya sea que disfruten del espectáculo violento del arrebato de la vida o como alimento “energético” para esos entes sobrenaturales.
Cabe aclarar que el valor más alto en el Satanismo es el practicante, el individuo. Es contradictorio rogar por los favores de terceros con chantajes para alcanzar un interés personal como si la fuerza del mago no fuera suficiente para lograr sus objetivos, estaría admitiendo su ineptitud. En el satanismo el practicante tiene la capacidad de poner a su disposición las fuerzas oscuras por su propia voluntad sin necesidad ofrecer nada a cambio.
El Satanismo promueve una ética que aboga por el respeto mutuo, el consentimiento y no dañar innecesariamente a otros, por lo que pretender atropellar la voluntad de los demás indiscriminadamente (como el arrebatar la vida) es un acto poco Satánico. Dentro del Satanismo se valora la vida entendiendo que es el único estado en que es posible un goce pleno del placer y la satisfacción carnal,
Adoración a Satanás u otros demonios
Es comprensible que se confunda la práctica religiosa del Satanismo comparándola con la de religiones convencionales. Pero en el Satanismo el foco de adoración no es ningún ente exterior ni sobrenatural, sino el practicante, el individuo. El objetivo trascendental del Satanista es la divinización del ego, en palabras llanas es la realización del personalísimo proyecto vital del practicante. La adoración a uno mismo no es ni siquiera un requisito, es algo que deriva naturalmente de la búsqueda por el autoconocimiento. No negamos que en la práctica mágica algunos satanistas consideran provechoso empoderarse personificando la energía del demonio de su elección para explorar aspectos específicos de su individualidad, de aquí es que algunas frases tales como “soy un satanás encarnado” cobran sentido, son parte del psicodrama personal de cada satanista.
¿Delincuencia y Satanismo van de la mano?
A menudo en diversos medios de información se relaciona al Satanismo con grupos delictivos e incluso delincuencia organizada. Es claro que la prioridad de los medios sensacionalistas no es informar sino lucrar, existen cientos de notas con títulos que vinculan a particulares con logias secretas, grupos de brujería entre otras mafias esotéricas para captar la atención del público sensible. Títulos como «El siniestro caso del “sacerdote satánico” […] y la muerte nunca esclarecida de la monja que lo descubrió» que narran cómo un Sacerdote CATOLICO (que nada tenía que ver con ninguna organización satanista) formaba parte de una red de delincuencia organizada, de “Satánico” solo tenía el apodo. Así como hay que señalar las cientos de notas que vinculan a miembros del clero con redes de abuso y delincuencia, no significa que los seguidores de esa religión sean todos también abusadores o delincuentes, evitemos tomar la parte por el todo.
Entendemos que las personas encuentran pretextos creativos para cometer actos violentos. Hay que dejar claro que el Satanismo nunca se ha cansado de afirmar la libertad como un ejercicio RESPONSABLE del hacer individual, la acción irresponsable atenta contra la propia libertad. Por supuesto que existen segregados que intentan justificar sus acciones como “satánicas” en ausencia del sentido de responsabilidad que caracteriza a un Satanista, así como los hay esquizofrénicos que “en nombre de Dios” han hecho lo indecible con sus víctimas.
Los Satanistas odian otras religiones
La razón principal por la que no existen movimiento de “evangelización satánicos” es porque entendemos que la autodeterminación de cada persona es asunto suyo. La divulgación de información y eventos públicos del satanismo tienen un propósito más bien preventivo que persuasivo, normalmente si dijeras que participas de un “ritual satánico” todos los jueves seguramente serias odiado por tus vecinos. La información veraz sobre las prácticas y la filosofía del satanismo son la primera línea de defensa que tenemos en una sociedad prejuiciosa y reaccionaria.
Rechazamos otras religiones asi como un Cristiano rechaza el Islam porque lo considera “falso”. Pero no odiamos a las otras religiones porque entendemos que esas religiones las practican personas con su propia subjetividad única e irrepetible que han decidido apuntar su voluntad hacia su propio objetivo trascendental.
Los Satanistas pervierten sexualmente a la sociedad.
Cada religión tiene su propia opinión sobre lo que está torcido y que hacer al respecto. Entendemos que la liberación sexual es un tema delicado para algunas comunidades, los Satanistas tenemos muy en cuenta que no hay libertad alguna sin responsabilidad, y que todo lo que se haga en el momento que las emociones controlan la voluntad es compulsivo.
Alentamos a que todos puedan explorar su sexualidad gozosamente siempre y cuando sea de forma responsable y todas las partes involucradas estén plena y conscientemente de acuerdo.