“Para mantener el poder controlar la educación, evita la organización polarizando, asesina la esperanza y suplántala”.
Por: Esteban Barquera Co-Fundador Templo de Satán
Hace un par de semanas, en este espacio, hablando de las sectas y de una metodología para detectar si estamos siendo víctimas de este “control mental”, y con algunas personas que discutía el texto o del tema, la pregunta más recurrente era “¿Cómo es posible que no se den cuenta?” y la verdad es que esta “ceguera” nos sucede muchas veces y con muchos temas e ideologías en nuestra vida. Más aun en estos tiempos en donde se navega con el viento de “la mayoría”, arriba del barco llamado “nosotros”, donde el timón es llevado, no por el mejor capitán, sino por una sirena; lo que ha fraccionado gravemente el tejido social a través de dogmas y etiquetas que te imposibilitan elegir autónoma y legítimamente.
La época en donde los fraudes políticos, en especial los fraudes electorales, eran necesario para colocar al candidato que se quería en el poder, han pasado de moda; ¿para qué hacerlo?, si solo necesitas hacer creer a las personas que eligen, lo que “el pueblo bueno y sabio” quiere, esta estrategia los hace sentir involucrados de alguna forma en la toma de decisión, a su vez inserta la idea de que el pueblo soberano esta sobre cualquier poder, por eso utilizan herramientas de la democracia directa (referéndums, consultas, etc.) y como cereza del pastel, el político se blinda, ya que el electorado queda temeroso de cambiar de opinión, porque sería aceptar que estuvo en un error o que será visto como el enemigo.

Podemos pasar largo tiempo analizando las estrategias del populista que son muy similares a los elementos expuestos en mi artículo sobre “el control mental”, claro que la estrategia difiere e incorpora elementos característicos, como: la utilización de la historia con la cual se enaltecer un pasado más glorioso exagerado e inexistente, el cual se re escribió para crear nuevos relatos e identidad nacional; se utiliza el símbolo de la pureza que ellos encarnan, la cual les permitirá erradicaran lo que ha dañado tanto al pueblo (corrupción, la mentira, el neoliberalismo), todo para poder orillar a la sociedad a un estado polarización confrontación y desconfianza; en donde la razón y la bondad les pertenece totalmente.
El gran problema del populismo es que vulnera el verdadero significado de la democracia, ¿qué tan libre eres de elegir, si se te impone ideológicamente lo correcto, ose te ponen ciertas expectativas para pertenecer?
Además, de que no es democracia, si solo se te dan opciones ya pre elegidas, la democracia es uno de los grandes engaños, una simulación. En este gobierno hemos visto que, en lugar de brindarnos opciones para elegir, a lo más que se llega es a la elección de enemigos, en donde destaca el gris neoliberalismo, que es todo y nada, se le utiliza de igual forma para descalificar, para hablar de capitalismo de fascismo, etc.
Esta corriente de pensamiento económico y político, que surge en los 70s para referirse a la economía de libre mercado (capitalismo de libre mercado), pretende a grandes rasgos, que el gobierno no se involucre en las actividades económicas, ya que para ellos el mercado se auto regula, a esto se le suele llama “la mano invisible del mercado”. La erradicación de las reglas es en todo sentido, protocolos, contratos, tratados, fronteras y demás. Los neoliberales apoyan la privatización de los servicios públicos, para ser provistos y gestionados por particulares; de igual forma sin la intervención del estado, esta libertad implica librarse de la responsabilidad de sus actos y de las implicaciones como participar en las problemáticas sociales. Bajo estos criterios les puedo asegurar que México nunca ha vivido bajo el neoliberalismo; pero, así como estas ficciones son creadas para controlar la narrativa, hay muchas que se inventan, según las necesidades.
Un maestro para controlar la narrativa es Donald Trump, el cual ha mantenido su popularidad y ahora lo tendremos un segundo periodo presidencial, en gran medida por estas estrategias ya expuestas, demostrando que sin importar la larga cola que le pisen e incluso una condena por delito grave; logro cautivar a su público, disociando a los latinos, que por un lado los hace sentir fundamentales (que si lo fueron) para su triunfo y por otro la amenaza constante de deportación / persecución. La gran diferencia con su primer periodo presidencial, es que en esta ocasión Trump tiene un control total de los poderes de Estados Unidos, aunado a una nula oposición, que no tuvo ni el carácter para salir con sus votantes para afrontar la derrota o mínimo agradecer el trabajo realizado. Lo que si tengo que aceptar es que pone la piel chinita, ver a personas escuchar las mismas promesas incumplidas aplaudir con mucho ímpetu.

Aquí en México, no “cantamos mal las rancheras” diríamos, la cuarta trasformación como se auto nombran, avanzan firmemente en las directrices que dejo el ex presidente López Obrador, la presidenta Claudia Sheinbaum con convicción empujo la reforma al poder judicial, que sin importar la aparente firmeza de los jueces para rechazarla, o por lo menos negociarla, resulto ser endeble su oposición, cediendo a la argumentación de los que estaban a favor de la reforma o por lo menos bajo el argumento que la discusión salía de la facultades de la suprema corte.
Entonces es una realidad, la reforma al poder judicial que ya estaba en vigor desde el 16 de septiembre de este año, no será puesta bajo más escrutinio; y a primera vista parece estar plagada de buenas intenciones, que en su mayoría son cuestiones jurídicas, que no voy a pretender que entiendo en un porcentaje aceptable para hacer una crítica. Pero si hay un tema que del que me gustaría discutir y es el punto en el que ahora, se podrán elegir los jueces y magistrados mediante voto popular.

Ha esta supuesta democracia, le veo más problemáticas que virtudes: no creo que se termine representando a todos y menos que se busque solucionar las problemáticas de lo que no apoyaron a los candidatos elegidos, que se suele votar por personas y no por propuesta o capacidades para desempeñar puestos o cumplir objetivos concretos, que la falta de cumplimiento de promesas políticas no tiene consecuencias, pero sobre todo, que el voto suele ser manipulado / coaccionado y en la gran mayoría de los casos está acompañado de alguna clase de corrupción.
Así que, para mí, la democracia representativa, nos pone en el camino del totalitarismo, autoritarismo y autocracia, la clase política no busca subsanar las necesidades del pueblo y menos representar al pueblo, ellos ya eligieron en privado las limitadas opciones que se ofrecerán. Si no comenzamos a ejercer la sabiduría de las masas, compuesta por heterogeneidad, que sea descentralizada, bien informada, que utilice el pensamiento crítico: un día nos daremos cuenta que no navegábamos en el mar, sino que estábamos dentro de un ataúd, tres metros bajo tierra y nuestro epitafio dirá “aquí yace una sociedad de tontos, que siempre tuvo en sus manos la cura del veneno que la mato”.