Baphomet – Parte 2: Simbología

Por: Esteban Barquera – Primus Draconis

Se cree que la inspiración para la representación de Baphomet procede de la antigua religión celta y galorromana, Cernunnos o Carnonos (posiblemente del celta: «Cornudo») es una deidad arcaica, originalmente era un dios protocelta, era ampliamente venerada como «señor de las cosas salvajes». Es un dios representado con cornamentas de ciervo, sentado con las piernas cruzadas, y asociado a ciervos, serpientes cornudas, perros y toros. Suele aparecer vestido con un torques (ornamento sagrado del cuello de los héroes y dioses celtas) o sosteniendo uno en sus manos y, a veces, con una bolsa de monedas (o grano) y una cornucopia.

La representación más conocida de Baphomet procede del ocultista y mago Éliphas Levi y su libro Dogma y Ritual de la Alta Magia, que apareció en dos volúmenes entre 1854 y 1856. Baphomet aparece como un ser con pechos de mujer, cabeza con cuernos, generalmente las astas o cuernos representan poder, dualidad y espiritualidad. En la representación también se pueden ver patas de cabra y grandes alas negras. Las manos de Baphomet están colocadas en posición similar a la del lema «Así es arriba, es abajo», que hace referencia a la conexión entre el mundo espiritual y el mundo terrenal. Muchos elementos de la imagen representan dualidades: el día y la noche, el arriba y el abajo, lo masculino y lo femenino.

En sus brazos lleva inscriptas las palabras “Solve et coagula” el cual es un mantra medieval, “Solve” significa disolver, desunir o separar, mientras que “coagula” es lo opuesto: unir, mezclar, asociar. Representa el proceso alquímico de descomponer y luego volver a componer para lograr una transformación espiritual o material.

Entre las piernas Baphomet tiene un falo estilizado, que es el caduceo de Hermes: una vara rodeada por dos serpientes. Las dos serpientes forman un 8 (símbolo del infinito) y representan la lucha eterna entre fuerzas equivalentes. Según la leyenda romana, la vara era portada por mensajeros como Mercurio. En cierta oportunidad, Mercurio vio a dos serpientes luchando y las separó pacíficamente con el caduceo. No debe confundirse el caduceo con la vara de Esculapio, símbolo de la medicina.

Descripción de la imagen por Éliphas Lévi:

“Una figura mágica y panteísta del Absoluto. La antorcha ubicada entre los dos cuernos representa la inteligencia equilibrada de la tríada. La cabeza de la cabra, que es sintética, y une características del perro, el toro y el asno, representa la exclusiva responsabilidad de la materia y de la expiación de los pecados corporales en el cuerpo. Las manos son humanas, para exhibir la santidad del trabajo; hacen el signo del esoterismo arriba y abajo, para impresionar a los iniciados, y apuntan a dos lunas crecientes, la superior blanca y la inferior negra, para explicar la correspondencia del bien y del mal, compasión y justicia. La parte inferior del cuerpo está velada, representando los misterios de la generación universal, que está expresada solamente por el símbolo del caduceo. El vientre de la cabra tiene escamas, y debe ser coloreado en verde; el semicírculo superior debe ser azul; el plumaje, que llega hasta el pecho, debe ser de varios colores. La cabra tiene pechos femeninos, de modo que sus únicas características humanas son la maternidad y el trabajo, de otra manera los símbolos de redención. En su frente, entre los cuernos y debajo de la antorcha, está el símbolo del microcosmos, o el pentagrama con un rayo ascendiente, símbolo de la inteligencia humana, que, ubicado debajo de la antorcha, hace a la flama de la misma una imagen de revelación divina. Este Panteón debe estar sentado sobre un cubo, y su escabel debería ser una sola bola, o una bola y un escabel triangular. En nuestro diseño le hemos dado el primero para evitar complicar la figura.”

Éliphas Lévi mismo en su libro llama al ser tanto “Cabra de Mendes” como “Baphomet”. Mendes es el nombre griego de una ciudad egipcia que constituía el epicentro al culto al dios Banebdjedet, un dios con cabeza de cabra.

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