La marca de la bruja

En esta segunda parte del análisis de Temporada de Huracanes, rastreamos la genealogía de esa promesa incumplida: desde la caza de brujas como instrumento político del capitalismo naciente —con Silvia Federici y Flora Tristán como guías— hasta el auge del New Age en sociedades supuestamente estables, pasando por la destrucción de los lazos comunitarios y la soledad estructural que el individualismo moderno produce de manera tan eficiente como inevitable. La bruja no desapareció.

El surgimiento de las espiritualidades modernas puede leerse como una respuesta típica a un orden global que privilegia el bienestar individual, pero que presenta el cambio como un riesgo constante. Este orden señala como amenazas aún mayores prácticas como el ocio, razón por la cual vagabundos y mendigos son percibidos como criminales; o la sexualidad no reproductiva, asociada al placer, que históricamente llevó a considerar los métodos anticonceptivos como maleficios y la autogestión del cuerpo como una forma ilícita de poder.

Solve et Coagula – La Condensación Alquímica

«Disuelve y Coagula» es una de las máximas más repetidas en el esoterismo y el satanismo filosófico, pero pocos conocen su origen real antes de que Eliphas Lévi la grabara en Baphomet. Un análisis etimológico, histórico y filosófico de esta frase que va mucho más allá de la estética ocultista.

Construyendo la Voluntad

¿Qué es la voluntad y cómo se ha pensado en la filosofía occidental? Partiendo de Spinoza y Nietzsche, este ensayo explora cómo la tradición separó la mente del cuerpo, y propone una concepción de la voluntad como potencia inmanente: corporal, ética y concreta.

Análisis El Aleph (ℵ) de Jorge Luis Borges

Lo que hoy parece delirio, en otro tiempo pudo ser revelación, porque lo único que separa a un loco de un genio, o al Anticristo del Mesías, es la “suerte”. Pero esa palabra evoca a la “divina providencia”, así que prefiero pensar que, en realidad, lo que los separa es la voluntad de elegir ser uno u otro y vivir ante el asombroso espejismo de lo absoluto, o la melancolía por la condición humana, en donde podemos vislumbrar el infinito, pero no recomendaría intentar habitarlo.

Mejor permanecer en el mundo con vivencias que parezcan mundanas, aunque no necesariamente lo sean, ya que, aunque algo parezca lo más importante, tan importante que parece que sostiene nuestro mundo, tampoco implica que sea realmente importante. Solo lo sabremos cuando lleguemos al final de nuestro tiempo, después de ver pasar otros tiempos.

Al fin y al cabo, la única muerte que podemos experimentar es la de nuestra conciencia y el único nacimiento que podemos recordar es el de nuestro nuevo yo integrado. Cada vida es una manifestación única de lo absoluto, ya que somos recipiente de infinitas posibilidades, que nuestra conciencia, nuestra imaginación, nuestra capacidad simbólica y afectiva, nos convierte en recipientes de lo infinito. No porque lo hayamos conquistado, sino porque le damos forma de pensamiento, de sueño, de acto de creación, es el diálogo con nosotros mismos.

Entgeistern – Ritual de Desposesión

“Entgeistern”, término de raíz alemana que puede traducirse como “des-espiritualizar” o “desposeer del espíritu”, remite a la crítica de Max Stirner sobre cómo el ser humano es poseído por ideas fijas —fantasmas como el Estado, la moral, la religión o el progreso— que lo alienan y lo despojan de sí mismo. El subtítulo, “Ritual de Desposesión”, sugiere que este proceso no es accidental, sino sistemático, casi ceremonial, y funcional al mantenimiento del poder.

¿Qué son los arquetipos?

Eugenio d’Ors, los define como «constantes culturales» que atraviesan el tiempo y ofrecen una estructura fundamental para entender los fenómenos artísticos, sociales y espirituales; así que sirven de referencia para ser replicados y reinterpretados, ya que no son estáticos. No se trata de meras copias, sino de expresiones de la naturaleza humana, que emergen del «inconsciente colectivo». Este concepto, introducido por Jung, se refiere a una capa de la psique compartida por toda la humanidad, donde residen los arquetipos; estas no son ideas específicas, sino formas primordiales que se manifiestan en narrativas, mitos, sueños y símbolos recurrentes en todas las culturas y épocas. Estas ideas se vuelven tradiciones que se transmiten como valores que unen y representan a un grupo o comunidad, a través de sus rituales, con los cuales se suspender el tiempo cotidiano (entrar al tiempo de lo sagrado), ya que es de índole sagrado, busca dar orden y sentido a nuestra práctica, siendo necesario para que, al momento de repetirlo, se desarrollen asimilación de conocimiento (no confundir lo ritual con lo ceremonial, ni con actividades cotidianas, hábitos o rutinas ya que su propósito e intensión de estos es completamente banales).

Gnosticismo (cuerpo – alma – espíritu)

La palabra gnóstico (alguien que sabe – el que sabe a través de la revelación), deriva del griego gnosis, que significa ‘conocimiento’ y hace referencia a un tipo de saber esotérico o revelado, “la verdad primordial”, también representa un conocimiento de la naturaleza divina del ser humano y su relación directa con el universo. Este saber no se puede alcanzar a través de la razón, sino mediante experiencias místicas, revelaciones internas o prácticas espirituales, como: el estudio, estados de éxtasis, operaciones teúrgicas, técnicas contemplativas o la muerte. Su objetivo es liberar el pneuma (aliento y la chispa divina) atrapada en el mundo material, para alcanzar la unión con el pléroma (la plenitud -unidad- con el topus uranus – mundo de las ideas _Platón), el reino de lo divino, más allá de las limitaciones del mundo físico.

La Alquimia – Reconstruyendo el proceso de la creación

La alquimia no tiene nada de magia; pero si es, una precursora de la ciencia, especialmente en lo que respecta al desarrollo del equipamiento y su sistematización, por ejemplo, la destilación, el uso de hornos y crisoles.

Digo que no es magia, ya que esta busca forzar la realidad / naturaleza a someterse a nuestra voluntad, mientras que la alquimia sigue el camino de la naturaleza, e intenta replicar sus resultados (los de la naturaleza) a escala humana, por eso algunos se referían a ella como “la agricultura celeste”, pues al igual que la agricultura transforma la tierra para producir cosechas. Además, la alquimia, llenó de principios filosóficos, analogías y metáforas el laboratorio, y los elementos con los que se trabaja, tanto materiales como el instrumental; gracias a esto se le deben varios avances científicos, metodologías de investigación y entendimiento de la materia.

La llama se extingue

Por:  Marco Antonio Muñoz Co-Fundador Templo de Satán

Se ha dicho en la última década que estamos en la era de la información pues ahora la red nos permite acceder a un conocimiento casi ilimitado en todas las áreas, ahora como nunca en la historia de la humanidad podemos conectar con personas de prácticamente todos los rincones del mundo, tenemos a nuestro alcance casi de forma inmediata libros, películas y música, podemos visitar museos que están en otros países de manera virtual, podemos escuchar a divulgadores filosóficos y científicos con un solo click. Aun con todo esto la superstición sigue creciendo, si bien cada vez más se abandona la visión de las religiones tradicionales, esto no ha servido para superar el oscurantismo de la superchería y tenemos ahora un brote de creyentes en cristales, cuarzos, terapias pseudo médicas, gurús que tienen el remedio para todos males y conspiranoicos que tienen todas las respuestas a todo fenómeno político/social.