Por: Marco Antonio Muñoz – Summus Satanis
A lo largo de la historia el ser humano ha inventado diferentes deidades, diferentes sistemas de creencias, alegorías espirituales para tratar de explicar su comportamiento y el de la naturaleza, todas estas fueron muriendo, evolucionando o fueron absorbidas por una ideología de mayor dominancia, como el caso de la mayoría de las tradiciones paganas europeas que pasaron a ser un sincretismo con la Iglesia Católica bajo el estandarte del imperio romano.
Hasta antes de las religiones monoteístas, en especial de la rama de Abraham, los dioses eran vistos más como arquetipos y sus odiseas eran más bien alegorías, la mitología grecorromana es un excelente ejemplo, donde en un inicio vemos a titanes, después a olímpicos seguidos de los metahumanos o semidioses, para finalmente llegar a una era del hombre, los griego y romanos primitivos fueron de los pocos pueblos que crearon un panteón de dioses que no solo convivía ampliamente con su “creación”, sino que también dependían altamente de ella , pues los dioses de estas mitologías se alimentaban de los rezos del hombre, entre menos adorado era un dios, su poder era más limitado.
Las religiones de Abraham cambian este paradigma desde los judíos, pasando por los cristianos de cualquiera de sus ramas, hasta los musulmanes, parten de una idea totalitaria, no es dios el que se alimenta de los rezos y la adoración, sino que bajo esta mitología dios es quien da, es el que controla, todo lo ha creado, todo lo gobierna y por eso no puede ser puesto en duda, así nace el dogma ideológico más importante y que se asienta en tres de las religiones más numerosas en nuestro planeta.
El dogma es definido como un pensamiento que no puede ser puesto en duda, es algo irrefutable e innegable y para nosotros como satanistas es el mayor peligro que hay. Bajo distintos dogmas ideológicos se han cometido las mayores barbaries, pues esta dogmatización implica que todo lo que esta fuera es incorrecto y malévolo, aunque no se tengan pruebas objetivas de ello. No era difícil imaginar que para la gente inconforme con el estatus quo la figura de Satán le resultase atractiva como símbolo, si bien no es el símbolo alegórico más antiguo, sobre la rebeldía contra el totalitarismo si es el más popular al ser el referente de las religiones mencionadas en el párrafo anterior, pero igualmente podemos encontrar a figuras como Pormeteo, Enki o Quetzalcoalt atractivas para esta representación. Todas estas figuras se revelaron ante un poder absoluto y otorgaron el conocimiento, son la representación de la duda, el escepticismo y del cuestionamiento.
Como satanistas nuestra principal motivación debe ser la lucha contra la ignorancia, en especial contra la ignorancia que viene del dogma, si bien se pensaría que el enemigo natural del Satanismo seria el dogma religioso, esto sería una visión muy simplista y el satanista que lo vea así es alguien de visión muy limitada. El satanista es un ser pragmático que vive y estudia el mundo que lo rodea, estando siempre alerta de todo lo que apeste a totalitarismo y el totalitarismo más real es el político.
Si bien es cierto que bajo la tutela ideológica de la religión se han llevado a cabo matanzas y guerras innumerables, también es cierto que la política totalitaria lo ha hecho por igual, llevando el número de muertes por diferencias ideológicas, ya sean religiosas o políticas a prácticamente un empate. Como ejemplo podríamos mencionar a la revolución China de Mao Zedong, que se caracterizó por una fuerte campaña ideológica y cultural, así como un liderazgo brutal y violento para quienes no compartían sus visiones de estado, se calcula que bajo uno de su plan denominado el “Gran salto adelante” murieron 45 millones de personas. No menos terrorífico fue el legado de Stalin que bajo su visión del comunismo ostenta cifras que van de los 10 millones hasta los 30 millones de muertes ya fuera por ejecución o resultado de las hambrunas derivadas del desastroso sistema económico e industrial que tenía la Unión Sovietica.
Lo que tienen en común estas figuras así como otras tantas de índole similar es que eran ateas, no profesaban un dogma de fe, pero si uno ideológico, repitiendo una fórmula similar a la de la religión, así entonces tenemos un ente intangible (dios o el estado) un hombre que habla por esta entidad (un sacerdote o un político) y el sustento ideológico (la biblia o una constitución), esta fórmula similar en la que solo cambia el nombre que lleva el actor, pero el papel y el guion son el mismo, es la más peligrosa para el desarrollo humano y en especial para los derechos de autodeterminación de los individuos. En la Unión Soviética no era raro el encarcelamiento, enjuiciamiento y posterior ejecución de personas homosexuales, pues se consideraba que la homosexualidad era una aberración antinatural y exclusiva del decadente sistema capitalista, negando así cualquier otro punto de vista incluso si este era abalado por la ciencia. Bajo una visión similar gobiernos con ideologías totalitarias niegan la delincuencia, las crisis económicas, los desabastos y muchos etcéteras, todo bajo el dogma incuestionable de una ideología política.
Existen casos aún más aberrantes como la teocracia en muchos países del medio oriente, donde religión y estado son lo mismo y bajo las visiones del Islam se niega todo lo que vaya fuera de su dogma religioso o se manipula la información para hacerla coincidir con el mismo. No es raro ver en las noticias ejecuciones de mujeres por su forma de vestir, mutilación genital, la persecución de pueblos que pertenecen a ramas diferentes del Islam a las del grupo en el poder, entre otras aberraciones.
También encontramos los grupos mixtos donde aunque en apariencia existe una separación de iglesia y estado, los líderes de ambos bandos coquetean de manera ideológica y se usan para legitimarse los unos y los otros, no es raro ver en países como España o Argentina un dominio he influencia muy fuerte por parte de la iglesia católica, en este último incluso la institución religiosa del catolicismo cuenta con una preferencia y estatus jurídico diferente al de otras religiones en el país latinoamericano. Igualmente vemos que aunque en Estados Unidos existe una separación jurídica de iglesia y estado, hay una preferencia palpable por el cristianismo, se ve desde la frase “en dios confiamos” impresa en sus billetes, la juramentación en los juicios que se hace sobre una biblia y la colocación de monumentos religiosos de índole cristiano en edificios públicos, cosa que ha causado una rencilla entre algunos gobernantes y el grupo satanista The satanic temple.
Bajo este dogma político religioso, las personas que tienen el poder, pueden por simple decreto negar hechos científicos como el cambio climático, el uso medicinal de algunas drogas y cancelar derechos sobre el libre desarrollo de la personalidad. Buscan el sustento no por medio de evidencias y el conocimiento científico o social, si no que buscan sustentarse por una superioridad supuestamente divina o moral/ideológica que en muchas ocasiones se aleja del mencionado conocimiento científico, así hemos visto en diversas ocasiones a líderes religiosos aceptar o rechazar ha discrecionalidad hechos científicos según convenga a sus intereses.
Personajes como el astrofísico Carl Sagan y Neil deGrasse Tyson, su sucesor en la serie televisiva de divulgación científica “Cosmos”, han cuestionado el porqué los gabinetes de gobierno, sin importar el área, se llenan de abogados y administradores, dejando fuera a científicos, artistas o filósofos. En una de sus últimas entrevistas televisivas Sagan alerta del peligro de estas ideologías dogmáticas y las pseudociencias e invita a llevar el conocimiento científico como una forma de vida para no ser presas de charlatanes religiosos o políticos, cuestionando en todo momento a las personas que llevan o al menos pretenden llevar las riendas de nuestras vidas por medio de los sistemas de gobierno que nos rigen. Si no cuestionamos los liderazgos político religiosos las personas que los llevan a cabo usaran esta supuesta superioridad moral e ideológica para intentar hacer de sus pensamientos y códigos subjetivos en una suerte de leyes universales, así podemos encontrarnos por ejemplo en el caso de la religión gente que en vez de afirmar “mi religión me prohíbe” tratan de imponerse categóricamente con un “mi religión te prohíbe” queriendo así aplastar todo pensamiento diferente y moral autónoma.
Similar situación a la del párrafo anterior pasa en la política, cuando un líder político trata de imponer su visión social, económica e ideológica, valiéndose de la división social, así como diversas ideologías religiosas hablan de pueblos elegidos y de infieles, el astuto político habla de “nosotros” para referirse a los que están a su favor y de los “otros” para quienes no comparten su proyecto, creando enemigos imaginarios del pueblo y buscando así sustentar ideas totalitarias.
El dogma ideológico es un peligro para quienes pensamos diferente, actuamos diferente y sentimos diferente y no es exclusivo de una religión o ideología, podemos encontrar dogma en la política de derecha y de izquierda, en el cristianismo y en el satanismo, y aunque algunas ideologías por su naturaleza tienden más fácil al dogma totalitario ninguna está exenta, en especial cuando se encuentra en una posición de poder, de coquetear con volver absolutos y totalitarios sus pensamientos.
Como satanistas debemos cuidarnos de no coquetear con estos pensamientos, estar siempre a favor del conocimiento y argumentar con estas bases, nunca casarnos con una ideología por libertaria que parezca, nunca imponer nuestra voluntad, nunca usar las mismas armas de nuestro mayor enemigo, el dogma totalitario basado en el pensamiento subjetivo.
Dentro de los “pecados” para el satanismo creados por LaVey existe uno que va muy acorde con el tema tratado en este capítulo y es el de olvidar las ortodixias del pasado, pues la gente por lo general suele alejarse de temas históricos, políticos, sociales y científicos, olvida con facilidad fenómenos sociales del pasado, trayendo de vuelta aberraciones del pasado, inquisidores ideológicos, dictaduras políticas, racismo, xenofobia y todo tipo de extremismo, pasamos de un dogma ideológico a otro sin generar cambios reales. No olvides pues satanista las enseñanzas del pasado, pero no por ello dejes de ver hacia el futuro, hacia le evolución y la innovación, no solo de fuera si no la que se gesta también en los movimientos del adversario, cuestiona debate, genera, absorbe y comparte el conocimiento pues el adversario debe ser el portador de luz.