Por: Silvia – Dis Pater & Dahaka
Hoy es 11 de febrero, día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, poco o nada se habla de esta fecha, que se ve opacada en mayor medida por el 14 de Febrero. Desde tiempos antiguos hasta la actualidad, las mujeres han enfrentado numerosos obstáculos y discriminaciones en su búsqueda de contribuir al conocimiento científico. A pesar de las aportaciones significativas de muchas mujeres a la ciencia, han sido sistemáticamente marginadas, menospreciadas y excluidas de los espacios científicos y académicos padeciendo incluso discriminación de género en la contratación y la promoción profesional.
Como Satanistas, la ciencia es vital en la formación del pensamiento crítico y el movimiento satanista debe reconocer relevancia de las mujeres en la misma.
Las consecuencias negativas de la desigualdad de género no sólo afectan a las mujeres científicas de forma individual, sino también el progreso científico en lo general. Es de suma importancia reconocer y abordar estas problemáticas estructurales y sistémicas para lograr una mayor equidad de género en la ciencia y poder aprovechar plenamente el potencial de todas las personas en el ámbito científico.
Históricamente, a las mujeres se les ha negado el acceso a la educación científica en instituciones formales, lo que ha limitado sus oportunidades de desarrollar habilidades y conocimientos en campos científicos. ¿Cuántas veces no se ha escuchado la frase “las mujeres no son buenas en las matemáticas”? O hace un tiempo el famoso tren de Tiktok denominado “Girl math”, donde se equiparaba la incapacidad matemática con el ser mujer. Todas estas prácticas refuerzan los estereotipos de género que han perpetuado la idea de que las mujeres no son adecuadas para carreras en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas, lo que ha disuadido a muchas mujeres de perseguir carreras científicas.
La escasez de modelos a seguir femeninos en la ciencia ha dificultado que las mujeres se imaginen a sí mismas como científicas exitosas, ha limitado su acceso a mentores y redes profesionales, y cuando existe alguna mujer que se atreva a luchar contra el sistema establecido, en muchas ocasiones se enfrenta a discriminación de género en procesos de contratación y promoción; lo que ha dado como resultado salarios más bajos, menos oportunidades de ascenso y menor reconocimiento por su trabajo.
Pero ¿Y la familia? ¿Cómo es que siendo mujer no va a tener una familia propia? ¿Acaso será una solterona con muchos gatos? Los constantes desafíos de conciliación entre el trabajo y la vida personal son particularmente desafiantes en carreras científicas, donde las largas horas de trabajo y la presión por publicar investigaciones pueden ser incompatibles con las responsabilidades y labores de cuidados tradicionalmente asignadas a las mujeres, lo que lleva a muchas mujeres a abandonar estas carreras.
Dicho lo anterior no es de sorprender que las mujeres hayan tenido que ocultar sus aportaciones detrás de un “Anónimo” o nombres de colegas hombres. Aportaciones no sólo a la ciencia sino a otras áreas importantes en el mundo, como la literatura. Es por tal, que hoy las nombramos para que sus aportes no sigan siendo invisibilizados y, de paso por si no sabías que eso lo había hecho una mujer:
- Marie Curie: Descubrimiento de los elementos radio y polonio. Pionera en el campo de la radiactividad y ganadora de dos Premios Nobel en Física y Química, convirtiéndose en la primera persona en recibir dos Premios Nobel en diferentes áreas científicas.
- Rosalind Franklin: Franklin fue una destacada cristalógrafa y bióloga molecular que realizó importantes contribuciones para entender la estructura del ADN. Su trabajo de difracción de rayos X proporcionó datos cruciales que permitieron a James Watson y Francis Crick deducir la estructura de doble hélice del ADN en 1953. Sin embargo, Franklin no recibió el reconocimiento adecuado por su papel en este descubrimiento. Sus datos fueron compartidos sin su conocimiento ni consentimiento con Watson y Crick, quienes utilizaron esta información para desarrollar su modelo de la estructura del ADN, por el cual recibieron el Premio Nobel de Medicina en 1962. A pesar de la importancia de su trabajo, Franklin fue marginada y su contribución pasó desapercibida durante mucho tiempo.
- Ada Lovelace: Considerada la primera programadora de computadoras, desarrolló algoritmos para la Máquina Analítica de Charles Babbage, anticipando conceptos fundamentales de la informática moderna.
- Rachel Carson: Pionera en el campo de la ecología y la conservación ambiental, su libro «Primavera silenciosa» alertó al público sobre los efectos nocivos de los pesticidas.
- Barbara McClintock: Descubrimiento de los elementos genéticos móviles, conocidos como transposones, que revolucionaron la comprensión de la genética y le valieron el Premio Nobel de Medicina en 1983.
- Emmy Noether : Contribuciones fundamentales al ámbito de la matemática y la física teórica, especialmente en el campo de la teoría de la relatividad y la física cuántica, con el desarrollo del teorema de Noether, que relaciona simetrías y leyes de conservación.
- Lise Meitner: Física nuclear austríaca que trabajó en el descubrimiento de la fisión nuclear junto con Otto Hahn y Fritz Strassmann. Meitner fue fundamental en la interpretación teórica del fenómeno de la fisión nuclear, sin embargo, Hahn y Strassmann realizaron los experimentos prácticos y recibieron el Premio Nobel de Química en 1944 por el descubrimiento, sin incluir a Meitner en el premio.
- Hedy Lamarr: Actriz e inventora, desarrolló un sistema de comunicación inalámbrica durante la Segunda Guerra Mundial que sentó las bases para la tecnología de espectro ensanchado y el Bluetooth moderno.
- Stephanie Kwolek: inventó el polímero Kevlar, un material resistente y liviano utilizado en chalecos antibalas, neumáticos y otros productos de protección personal.
- Katherine Johnson, Dorothy Vaughan y Mary Jackson, conocidas como las «computadoras humanas» de la NASA, realizaron cálculos cruciales para la agencia espacial durante la carrera espacial en la década de 1960. Su trabajo fue fundamental para el éxito de las misiones lunares del programa Apolo.
- Edith Clarke fue una ingeniera eléctrica pionera en el análisis de sistemas de potencia y desarrolló técnicas innovadoras para mejorar la eficiencia de las redes eléctricas.
- Radia Perlman, conocida como la «Madre de Internet», diseñó el algoritmo Spanning Tree Protocol (STP), que es fundamental para la operación de redes de computadoras modernas.
- Margaret Hamilton: Ingeniera de software que lideró el equipo responsable del software de vuelo del Programa Apolo. Su trabajo fue fundamental para el éxito del alunizaje del Apolo 11 en 1969. Hamilton es reconocida por acuñar el término «ingeniería de software» y por su contribución a la informática y la ingeniería.
- Sally Ride: Fue la primera mujer estadounidense en viajar al espacio en 1983 a bordo del transbordador espacial Challenger. Durante su carrera en la NASA, Ride realizó importantes investigaciones en física de partículas y astrofísica.
¿Y Latinoamérica?
- Jacqueline Mouesca: Es una destacada química argentina conocida por su investigación en el campo de la espectroscopia de resonancia magnética nuclear. Su trabajo ha contribuido significativamente al entendimiento de la estructura y la función de proteínas y enzimas.
- Adriana Ocampo: Es una geóloga colombiana reconocida por su trabajo en la NASA como científica planetaria. Ha sido fundamental en la identificación y estudio de impactos de asteroides y ha participado en misiones espaciales como la exploración de Marte.
- Myriam Paredes: Es una ingeniera peruana conocida por su trabajo en tecnología de energías renovables y su investigación en la optimización de sistemas energéticos. Ha desarrollado proyectos para la implementación de energía solar y eólica en comunidades rurales.
- Gabriela González: Es una física argentina reconocida por su papel en la detección de ondas gravitacionales, un hito histórico en la física moderna. Fue una de las líderes del equipo científico del experimento LIGO, que confirmó la predicción de Einstein sobre la existencia de estas ondas.
Estos son solo algunos ejemplos de cómo las mujeres han dejado una marca significativa en el campo de la ingeniería y ciencias a través de su ingenio, habilidades y dedicación, las nombramos no sólo por su importancia sino además para ofrecer un reconocimiento especial a sus aportes al mundo moderno. Sus contribuciones han sido fundamentales para el avance de la tecnología y la mejora de la vida en la sociedad.
Sin embargo, aún queda mucho trabajo por hacer, hagamos que nuestras infancias las reconozcan como modelos a seguir, seamos parte fundamental para que las niñas se sientan particularmente identificadas con ellas y promovamos también el trabajo de las divulgadoras científicas en redes sociales ya que también nos ayudan a comprender que las mujeres no sólo podemos hacer ciencia, sino que también podemos mover al mundo.
Fuentes: Begoña Crespo García «La mujer en la ciencia: historia de una desigualdad», Dora Barrancos Angélica Mendieta Ramírez «Mujeres en la ciencia: Contribuciones y desafíos»