Y si algún día… Un manifiesto anarco-satánico

Por: Nahualli Yoyohuac – El Diablo Baila Cumbia

Siglos y siglos han pasado y el miedo de la humanidad, el miedo primigenio sigue impregnado y ha tomado diferentes formas para poder sobre pasarlo. La oscuridad, siempre ha sido el motor de la mente, el miedo a la oscuridad nos obligó a entender el funcionamiento del fuego y como mantenerlo. Y con el fuego, surgió otro miedo, el quemarse. El fuego todo lo acaba, derrite la roca y vuelve cenizas civilizaciones, pero también nos abriga y nos alimenta. El fuego reúne, y entorno a él se han tomado las decisiones más importantes en la historia. El fuego nos dio el conocimiento y nos enseñó su naturaleza, tan salvaje por dentro y tan tranquila por fuera. El miedo al fuego es diferente que al de la oscuridad, porque la oscuridad encubre y oculta, el fuego ilumina y destroza.

Si llegase a estar frente las puertas del cielo, tratare de subir con un mechero, para que los ángeles sepan lo que hace el fuego y como me inspira.

Pero…

Y si algún día, como dice la biblia, llegase el fin de los tiempos y satanás y el anticristo reinaran en el mundo durante mil años y se mantuviesen en sus palacios por sobre la humanidad.

Y si algún día, Melek Taus, patrón de los yazidies, bajara del cielo con su antorcha divina del conocimiento y nos la entregara para reinar juntos a los humanos en pro del mismo.

Y si algún día, el dragón cósmico, de verdad existiese y comenzara a devorar a los mundos con su energía satanica-cosmica y lograse llegar a la tierra.

Y si algún día, todos los sacrificios, animales, humanos y de sangre rindieran efecto y el caos satánico se expandiera por causa del despertar del anticristo.

Y si algún día, el angelito negro, se aparece con su conjunto Dolce y Gabbana y comenzara a crear con sus adeptos un ejército maligno para gobernarnos a todos.

Y si algún día, Satanás con sus legiones demoniacas salen del infierno y los ilustrísimos maestros satanistas, esos que hablaron con él en sueños formaran parte de su ejército.

Incluso, si algún día, Lucifer estrella de la mañana, ascendiera del infierno y luchara con los humanos “libres” en contra de la tiranía de Yahvé/Yawie/Yoshua.

Si todo esto llegase a pasar algún día, debemos (Yo) ir a su palacio y cortarles la cabeza. Y cuando este cerca del suelo arrebatarle su estúpida antorcha y prenderle fuego con la misma. Y construir un transbordador espacial llenarlo de armas y acribillarlo en el cosmos. Y debemos (Yo debo) volver a dormirlo. Y desnudarlo arrojarle aceite hirviendo y vestirnos con su dolce y gabanna . Y debemos (yo) exterminarlos uno a uno a sus demonios hasta atravesarlo y empalarlo. Y sobre todo en medio de la batalla traicionarlo y asesinarlo. Porque en este mundo, en esta tierra, en esta época, solo hay un Dios y soy ¡YO! ¡YO! Y ¡YO!

«! Ni dios, ni diablo ¡”                                                                                                   

“! Ni amo, ni maestros ¡”

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