Por: Marco Antonio Muñoz – Summus Satanis
Una de las posturas más controversiales con respecto al satanismo es la que se desprende de la corriente atea o no teísta, pues muchos no comprenden el uso de figuras simbólicas y/o arquetípicas para la conformación de una religión. Lo primero que hay que anotar en este punto es que religión no es igual a cristianismo y los diversos fenómenos religiosos que existen no deben medirse en comparación con el. Nuestro siguiente punto a desglosar es sobre el ateísmo, el cual se define como una postura ideológica e incluso política en la que no se cree en una deidad externa, creadora de todo y dueña de nuestro destino, entonces pues el ateísmo no es una postura intelectual, pues ser ateo no te hace más inteligente, tampoco es una postura científica pues ser ateo no te da acceso al conocimiento científico como ser creyente no te lo niega. Para quienes seguimos las corrientes ateas en el satanismo esto única significa que no creemos en ningún tipo de deidad exterior, energía o entidad, nada más, no implica que no usamos símbolos (su uso es meramente identitario) tampoco implica que no ritualizamos (la magia dentro del no teísmo es psicodramatica, tema para otra entrada) o que seamos hiperracionales ( el satanismo acepta la subjetividad emocional del ser humano) y mucho menos significa que negamos la autodeificación del practicante, pues este es el fin último del satanismo.
La autodeificación o egoteísmo es parte esencial de la doctrina satanista, pero esta no implica que creemos ser dioses con súper poderes, es más bien la postura en la que quitamos control a la idea de las deidades externas y tomamos para nosotros el control de nuestro destino y la responsabilidad de nuestras acciones “responsabilidad para el responsable” decía LaVey en sus nueve declaraciones, también al definirnos como nuestros propios dioses implica que nosotros creamos nuestros estándares personales sobre todos los aspectos que componen nuestra vida (familiares, emocionales y laborales) volviéndonos el valor más alto fuera de las expectativas de otros, finalmente el egoteísmo implica también que veneramos las capacidades creativas del ser humano, expresadas por medio de nuestras pasiones y oficios, las cueles se ven reflejadas en las ciencias, el arte y cualquier expresión del intelecto humano.
Para concluir entonces estimado lector recuerda que el ateismo únicamente representa uno de los muchos aspectos que conforman nuestra ideología, el aspecto de no creer en un dios fuera de nosotros y que por definición como satanistas somos egoteístas.
Non Servian