Lengua de plata o sobre política satanista

Por: Nahualli Yoyohuac – El Diablo Baila Cumbia

Mucho se habla últimamente sobre política en las redes sociales y cómo no, si ya se viene el circo de cada 6 años en donde grupos de marketing nos intentan vender la idea de su candidatura. Así que mientras me hundía en la miseria de mi sofá, víctima de un sobre esfuerzo intelectual (solo jugué league of legends), me puse a pensar sobre ¿Qué papel tenemos nosotros/as como satanistas en lo político? ¿Cuál es nuestro deber ser ante las elecciones? Antes de proceder con este delirio, quiero pedirte lector, lectora que pongas en los comentarios cuál es tu opinión respecto a este tema.  Otro disclaimer, con este breve texto pretendo dar MI análisis sobre el tema (no se confunda con opinión), no es una suerte de manual político para el satanista, pero quiero que te desgarres las vestiduras si lees algo que no estes de acuerdo y lo pongas en los comentarios.

¿Quién te gobierna?

Vámonos de lleno, aquí va una breve y nada satisfactoria clase de teoría política actual en América Latina, porque Europa no me importa demasiado, Asia no lo tengo claro, y palestina libre, digo el mundo árabe tiene otra configuración. Pero bueno, caigamos cual lucifer en América Latina y empecemos identificado nuestros personajes principales. En los primeros cincuenta años del siglo XX, los países latinos están finalmente tomando forma, ya casi todos tienen sus instituciones, sus empresas y sus ciudades principales. En este punto de la historia las formas de gobierno tienen una particularidad, no importaba si eran derechas, izquierdas o dictaduras, la mayoría propugnaba el populismo, dicho sea de paso, entendamos el populismo como una forma de gobierno y no como que alguien es popular. Ya que sabemos esto, la particularidad de la que hablo es que los Estados tenían una política de movilidad, en otras palabras, iban de un punto A, a un punto B. Expropiare el ejemplo de un querido profesor de la universidad para explicarlo mejor:

Imagina que tienes un barco y con el debes de llegar de Cuba a Florida, el barco es el país y el capitán (tu) es el Estado, si lograbas llegar exitosamente a Florida, en esta época (los primeros 50 años del siglo XX) podrías haber sido condecorado con una medalla al honor. El Estado, con el presidente como imagen, tenía que, a partir de sus políticas públicas mover el barco, con el país y sus ciudadanos como imagen, en una línea recta de progreso, si lo lograba en sus años, podría ser considerado un Estado estable.

Y así fue durante este periodo, y con sus altas y bajas, los Estados latinos pudieron consolidarse como Estados estables. Después de los 60´s que llega la época de las guerrillas y comienzan las dictaduras, vemos un periodo de inestabilidad generalizada, exceptuando México y los Estados latinos penden de un hilo, el barco comienza a sufrir mareas altas y tormentas. No es sino hasta bien entrados en los años 90´s que se da el triunfo del neoliberalismo, y en los nuevos Estados Latinos surge una nueva forma de gobernabilidad que nos rige hasta ahora. Ya los Estados no deben de ir de un punto A, a un punto B, deben de partir del punto A y si se quedan en medio del camino hacia un punto incognito y vuelven se considerarán estables. Volvamos a nuestro barco:

Te han puesto al mando del barco que va a Cuba desde Florida, pero en medio del camino una tormenta te atrapa y tú en vez de continuar haces lo más sensato y te pones a barbas de gato, (dejas caer el ancla y esperas) cuando pasa la tormenta, decides ya no ir a Cuba porque y regresas a Florida y por tu hazaña de no hundirte te dan una medalla.

Es en este momento cuando caemos en cuenta que ya no importa la meta, sino lo que importa es la estabilidad del Estado. Estamos frente a Estados pequeños, sin progreso y manteniéndose al margen… ¿Pero Nahualli, aun no me has dicho quién me gobierna? Tranquilo Timmy, allá vamos. Y la respuesta es en dos vías: La primera y más obvia son las empresas, los grupos de mega-ricos, tienen todo el poder, las transnacionales son dueñas de todo. La segunda es menos obvia pero más profunda, quien te gobierna es quien maneja El discurso, en otras palabras, quienes tienen la última palabra. Una forma sencilla de darte cuenta quien gobierna y quien te gobierna es poner atención alrededor de quien se habla o hablas siempre. Si, por ejemplo, tienes un enemigo en internet y todos tus posts lo haces para él o ella, déjame decirte Timmy que él o ella es quien te gobierna, porque maneja tu discurso y la mayoría de las decisiones que tomes serán en torno a este discurso. Y como la política es toda aquella acción humana que surge de una decisión consiente y tiene sus consecuencias…

¿Qué hace un/a satanista frente a la política?

 Lo que mejor sabemos hacer, mantenernos de lado de quien podamos sacar mayor provecho. Sabemos que es difícil darse cuenta quien va a ser el partido ganador de las siguientes elecciones coff es Claudia, y espérense no me quemen todavía, yo soy apartidista y no voto ni votare, me gusta ver el juego desde las gradas, si tu votas chido. Pero seamos sinceros, es muy obvio que el partido en el poder será el partido vencedor esta vez y no nos vendría mal aprovechar su imagen de izquierdosos progresistas, aunque sea para que no nos cacen los sinarquistas (el PAN). Y es que, como dice el tío Gilmore, si un/a satanista le interesa la política esta perfecto y su papel bien puede ser de consejero, susurrarle al oído al títere que se deje., porque ¿Dónde quedan nuestros placeres si estamos al frente de un movimiento que nos obliga a trabajar más de la cuenta? Y no es porque seamos flojos, sino que, como satanistas sabemos que nuestro disfrute y nuestro placer va sobre todas las cosas, amen.

Ya para terminar y dejarte picado, tengo una respuesta opuesta, bueno diferente y más radical, sobre que hace un/a satanista frente a este escenario político, pero tendrás que esperar a la próxima semana.(Si llegaste hasta aquí, y quieres saber la otra respuesta pon en los comentarios “si nahualli cuéntame”) Por el momento quédate con que sí, solo a ti te debe de importar tu afiliación política y puedes militar en cualquier lado que se te venga en gana, no somos abejas para tener una mente colmena. Pero siempre ten en cuenta, identifica bien quien es quien te gobierna, analiza su discurso y úsalo a tu favor para tus propósitos egoístas.

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