Política y estratificación social

Por:  Marco Antonio Muñoz – Summus Satanis

Con la llegada de grupos cómo The Satanic Temple o TST por sus siglas en inglés, el papel que juega el satanismo en la política ha empezado a ser un tópico recurrente, si bien en su origen el satanismo no se planteó como algo político, al menos esas no fueron las intenciones de la Church of Satan, muchas de las influencias del satanismo  si son de fuerte carga ideológica en cuanto a política se refiere, hablamos de figuras como Arthur Desmond, alias Ragnar Redbeard, su obra el Poder es la Razón fue una de las influencias en la construcción de la base ideológica de la agrupación de LaVey, mismo caso el de la escritora y activista de origen Ruso Ayn Rand, quien fuese una de las influencias más grandes y desconocidas del fundador de la Church of Satan, incluso para los supuestos expertos del tema, cuyas obras como la Virtud del egoísmo y La rebelión de Atlas sirvieron de influencia para los constructos ideológicos de las 9 Declaraciones Satánicas y Las 11 reglas Satánicas de la tierra, analizaremos pues la postura política del satanismo desde la visión de esto dos autores.

En la base socioeconómica podemos asegurar que el satanismo está a favor de las bases del capitalismo del uso y goce de la propiedad privada así como el libre mercado, postura que comparten los dos autores de influencia antes mencionados. Ragnar Redbeard era un fuerte defensor del espíritu de competencia, de la acumulación de vienes por parte de los más aptos y fuertes, sin embargo era un enemigo total de las ideas de la democracia y la equidad, él veía que este sistema corrompe al individuo y le quita su instinto de lucha mediante lo que él llama ilusiones de igualdad, así entonces los políticos crean instituciones que en apariencia están al servicio del pueblo, pero al final solo son una fachada para mantener a los poderosos y sus amigos como dueños únicos de la tierra y el oro. Ayn Rand por su parte, aunque es una autora muy solicitada por los políticos de derecha estadounidenses por su defensa al libre mercado, se acerca más al centro si bien defiende ideas económicas del capital, también fue activista fuerte sobre la separación iglesia estado, los derechos de reproducción e interrupción legal del embarazo y los derechos individuales en general.

Fuera de los tintes racistas de la obra “El Poder es la Razón”, muchos de los postulados sobre el uso del sistema democrático como herramienta de apropiación de bienes y el uso del estado derecho así como del poder judicial, como cómplice para favorecer este arrebato, son totalmente válidos y actuales. Cada vez es más común ver revueltas sociales cuando se pretende legislar sobre leyes que aminoren el estado de bienestar y aumenten la esclavitud sistemática al sistema financiero. La autora de origen Ruso veía similares peligros y temía que un sistema capital pudiera corromper en una acaparación de bienes y servicios, donde la competencia fuera desleal y se tuviera que pedir permiso al burócrata, al que no produce, pero si consume, sobre la introducción de nuevos vienes o mejores productos y servicios, violando así las ideas del libre mercado y llevándonos a una dictadura empresarial.

Si bien ambos autores al igual que LaVey al sentar las bases del satanismo creían fuertemente en la meritocracia, la predominancia del individuo y sus capacidades, así como la libre competencia, en la práctica esto dista mucho de la realidad, como mencione en el primer capítulo el dogma político predomina en muchas de las grandes potencias, esto da como resultado que muchos puestos de poder sean ocupados por incompetentes, que solo están ahí por ser fieles a una ideología o resultado de un sistema corrupto que postula a gente por influencias y no por capacidades.

Pocos son los países que han llegado a un equilibrio y una ideología sociopolítica y económica realmente de centro, que en su carácter ecléctico sería la ideología a la que el satanista se debería adherir, crear libre mercado, pero un bienestar social tanto económico como a nivel de derechos, cambiar las leyes y el mercado cada que sea necesario para mantener la armonía, adaptarse a los cambios y no arrastrar absurdos ideológicos, menos si son extremistas y dogmáticos.

El satanista siempre peleara por la creación de una autentica meritocracia, donde cada individuo se situé según sus logros y capacides en el rango justo, sin demeritar a nadie pues tanto es necesario el arquitecto que crea el plano, como el albañil que levanta el edificio, cada profesión y oficio hechos con excelencia  deberían tener ese reconocimiento de excelencia así como la remuneración justa.

Una de las herramientas más usadas por los supuestos ideólogos de la libertad y democracia, es ir llevando a los obreros a un estado de desesperación mayor donde trabajen más y ganen menos, donde no tengo tiempo de esparcimiento así como de preparación, con que sean mano de obra calificada es suficiente, así después heredan a su prole estas mismas ideas obsoletas de vivir en los colegios no por amor al conocimiento y una preparación constante, sino para obtener un papel que igualmente diga que son solo mano de obra calificada, vivir al límite de obtener los recursos mínimos necesarios para que la mente del trabajador piense solo en sobrevivir y en placeres momentáneos e inmediatos y así siga el ciclo sin pensar, sin razonar, sin pedir lo que es justo, que crea que la cultura y el conocimiento son un lujo innecesario.

Mantener una ignorancia programada en la mayoría es lo que crea en la posteridad la llegada de malos sistemas políticos, sistemas totalitarios que se vendían en un inicio como un ruptura a la falta de armonía, a la falta de auténtica capacidad de elección política y cultural, como un solución para una verdadera libertad económica, los latinos hemos navegado por esta falsa democracia y por las fallidas dictaduras socialistas por más de 100 años. La responsabilidad final es del individuo pues busca la solución fácil y su oído puede ser fácilmente endulzado por la demagogia política que vende soluciones mágicas desde un extremo de política de derecha o izquierda, ninguna de estas incluye una sociedad más culta y preparada que pueda hacer frente a los lobos con piel de oveja de la política, para nuestros políticos sentar las bases de sociedades con mayor preparación sería como darse un balazo en el pie.

Luchemos pues por ser individuos más preparados, no solo en las habilidades labores, también en las esferas sociales y políticas, no seamos indiferentes, pero sobre todo no seamos ingenuos al pensar que como el satanismo prioriza lo individual a lo colectivo, entonces no tenemos porqué tomar parte en los fenómenos que afectan a la sociedad, pues al final todo lo que afecte a lo colectivo tendrá un peso en nosotros como individuos, el satanismo deberá ser pues un contrapeso real ante cualquier político que mediante dogmas ideológicos pretenda suprimir derechos y libertades, contra los “demócratas” que coquetean  con teocracias disfrazadas, contra los enemigos de la razón, pues suelen ser amigos del político extremista y absolutista, nunca más debe sentarse en el poder el inquisidor fanático que buscara legitimar sus ideas moviendo las emociones más primitivas de las masas, está ha sido su arma favorita a lo largo de la historia, pues cada cierto tiempo aparece un supuesto reformador del sistema que la final terminando implementando las mismas acciones, algunas veces incluso peores, que los gobiernos  e ideologías que supuestamente trataba de derrocar.

Finalmente y para que no haya malos entendidos, el que llame a una remuneración justa no significa que tenga coqueteos socialistas o comunistas, el satanismo es justicia total, eso incluye obtener lo justo por cada acción, en el particular la paga justa por mis habilidades y mi trabajo, el satanismo no cree que todos somos iguales, pues la realidad muestra que no es así, existen seres de todas clases, fuertes, inteligentes, creativos, etcétera, cada uno aporta según sus ambiciones y habilidades y se sitúa así en un extracto, pero para que esto sea real deben ocurrir varias cosas, de principio romper con el rezo de estudiar para obtener un trabajo bien remunerado, porque en la sociedad actual está demostrado que lo primero no garantiza lo segundo, después debemos aprender desde los sistemas de educación que existe distintos tipos de inteligencia y que no se nos puede estandarizar como maquinas, así pues vamos enfocando a que cada individuo desarrolle los talentos que ha demostrado(creatividad artística, pensamiento abstracto, habilidades científicas, habilidades físicas etcétera), en cada ámbito los individuos se situaran en un lugar basado en sus ambiciones y habilidades, pues no todos pueden o quieren ser el director de la orquesta. Fuera del romanticismo sin sentido de absurdos como los decretos o las leyes de atracción, la verdad es que el ser humano no lo puede hacer todo e incluso donde demostremos pericia y habilidades sobre un ámbito en particular, solo abra un numero uno, solo habrá un campeón del mundo, un CEO de una empresa y debemos entenderlo así, pues la gente que nos vende que todo lo podemos, lo único que hace es crear individuos frustrados al darse que cuenta que no siempre el querer es poder, somos seres limitados por distintas cuestiones, algunas propias de nuestra especie, otras propias de nuestros genotipos y fenotipos, el sistema sociopolítico también podría resultar en una o varias limitantes, y finalmente el tiempo será el enemigo que nunca venceremos, en algún  momento todas nuestras habilidades irán decreciendo y tendremos que dar paso al siguiente individuo más apto que nosotros, suena a cliché pero disfrutemos nuestra sima personal, el extracto donde decidimos colocarnos con base en nuestros propios entandares y acciones, no en lo que otros esperan que hagamos, después disfrutemos la estrepitosa bajada para dar paso al siguiente en la cadena evolutiva. 

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