Cábala Parte II – Modelos, hermenéutica y exegesis

Por: Esteban Barquera Co-Fundador Templo de Satán

Ya que hemos tocado algunas generalidades sobre la cábala, su base religiosa, además de un poco de historia de la misma, me gustaría tocar unos puntos más finos que nos permitirán ya dirigirnos más asertivamente al objetivo de esta serie de textos, el cual es poder determinar la validez o coherencia de la integración del árbol de la vida y de la muerte; por ende, de las Qliphoth y de las Sefirot, como herramientas de interiorización e introspección en el satanismo ateísta. Es importante determinar esto, ya que se ha popularizado la idea de que el satanismo, por ser una filosofía que en su práctica no requiere del grupo, se ha deformado a que el satanista puede hacer lo que quiera y puede reinterpretar todo desde una visión caprichosa, que no requiere ningún tipo de fundamento; lo cual va en contra de varias máximas del satanismo, como el autoengaño. Seguramente ya lo he mencionado anteriormente, pero no todos han llegado a estos textos en orden y ver de repente que un satanista comienza a adentrarse en el judaísmo o en la cultura hebraica podría confundirlos y no entender de inicio qué está pasando o cuál es la intención / finalidad. Una vez ya aclarado esto, retomamos el tema desde los diferentes modelos de la cábala, los cuales son:

Cábala teocéntrico-teúrgica:

  • Teocéntrica: dios es el centro de su especulación; las sefirot (singular – sefirah), sus interacciones son objeto de su estudio y meditación.
  • Teosófica: desarrollo de una teoría sobre la estructura del mundo divino, de sus variados y complejos mapas: “una topografía de la divinidad”.
  • Teúrgia: Se interesa en la manera como los actos religiosos humanos ejercen un efecto sobre el ámbito divino.
  • Información adicional: Importancias de los mandamientos y de la práctica religiosa, comentario mítico-simbólico del texto sagrado, la primera escuela y libro más representativo, el Sefer ha-Zohar.

Cábala extática, profética o de los nombres:

  • Antropocéntrica: el ser humano ocupa el lugar central, así que busca la propia experiencia mística individual y el sumo bien que ésta aporta al individuo.
  • Lingüística: conocimiento de dios mediante la recitación de nombres divinos y letras del alefato con el fin de alcanzar experiencias extáticas (se refiere a un estado de emoción, exaltación o alteración de la conciencia).
  • Información adicional: Principal representante Abraham Abulafia; a los practicantes de este modelo no les preocupa la teúrgia.

Cábala mágica, practica o talismánica (MAASIT):

  • El mundo de la acción humana no es la divinidad, sino el mundo inferior: alma cósmica, ángeles, fuerzas de los astros; magia demoníaca, conjuros, objetos con cualidades ocultas (magia talismánica).
  • Trata de controlar las fuerzas del mundo espiritual y usar las energías emanadas con propósitos mágicos.
  • Se desarrolló principalmente en la época del Renacimiento debido al contacto que tuvo el esoterismo judío con esoterismo cristiano y musulmán. 
  • Textos importantes en este modelo son el Sefer ha-Meshiv, “Libro del (ángel) que responde”, y el Sefer ha-Razim, “Tratado de la emanación siniestra”.

Otra cuestión muy importante dentro del estudio de las religiones es la exégesis, en este caso, la exégesis rabínica que incluye métodos específicos como el Midrash, que se divide en Midrash Halajá (legal) y Midrash Haggadá (narrativo). Esta parte del estudio de la lengua hebrea la hace una lengua santa, al ser para ellos la lengua en la que dios hablaba y las cosas comenzaban a existir; por lo tanto, el nombre real de las cosas se mantiene oculto para que no cualquiera pueda crearlas y recrearlas.

Una forma de “esconder” estos nombres en la Torá es no darles un orden en particular y no colocar vocales, esto con la finalidad de que el lector lo interprete con base en su conocimiento en los misterios y las claves para decodificar el contenido; todo el texto está dotado de conocimiento, pero hay varios niveles del mismo, así que para esto es importante adentrarse en el estudio del hebreo, en sus diferentes periodos, ya que esto nos da pistas para lograr una interpretación más amplia de los textos.  

Pero, ¿qué es el hebreo y de dónde proviene? El hebreo es una lengua semítica, compartiendo raíces con el acadio y el arameo. Estas lenguas semíticas tienen características comunes que las unen, como su estructura gramatical y su sistema de escritura. El viaje del hebreo comienza con el proto-cananeo, una lengua antigua que evolucionó para convertirse en hebreo. Durante este proceso, fue influenciado por el griego y el fenicio, que aportaron elementos cruciales a su desarrollo. Más adelante, el latín también dejó su huella en el hebreo, integrando nuevos conceptos y palabras.

Durante la Edad Media, los masoretas desempeñaron un papel vital en la preservación y estandarización del hebreo. Estos eruditos desarrollaron varios sistemas para estandarizar la lectura de las vocales en el hebreo, lo que fue crucial para mantener la precisión en la transmisión de textos sagrados. Gracias a su trabajo, se realizaron traducciones del hebreo al Pentateuco y la Septuaginta, permitiendo una mayor difusión de estos textos.

Uno de los desarrollos más significativos en la historia del hebreo fue la introducción de las nekudot, símbolos diacríticos que indican las vocales. Antes de su incorporación, el hebreo se escribía principalmente con consonantes, lo que podía llevar a ambigüedades en la interpretación. Las nekudot ayudaron a clarificar la pronunciación y lectura del hebreo, aunque también le dieron una interpretación al texto, la cual estaba basada en el conocimiento y la perspectiva de quienes las desarrollaron y las añadieron. Cada letra del alfabeto hebreo tiene su propia identidad y significado, y su forma de interactuar entre cada letra y palabras puede revelar capas de saberes que están codificados. Así que cada letra es más que un simple símbolo fonético, ya que son elementos que van formando aristas de relaciones simbólicas.

A lo largo de más de 3000 años, el hebreo ha sufrido muy pocas modificaciones y su función principal ha sido litúrgica, utilizada en oraciones, himnos y escrituras sagradas. Si nos adentramos en cuestiones místicas con conceptos como Sod (סוד), que significa «secreto», y Ein Sof (אין סוף), que se traduce como «infinitud» o “sin fin”. Estos términos reflejan la creencia en la profundidad y el misterio del conocimiento divino. Para decodificar los textos hebreos y analizar relaciones entre las palabras, se utilizan varios sistemas:

  • Guematría: Este sistema asigna un valor numérico a cada letra del alfabeto hebreo. Al sumar los valores numéricos de las letras, en una palabra, se puede encontrar un valor total que puede relacionarse con otras palabras de igual valor, revelando conexiones simbólicas y místicas.
  • Notaricón: Basado en las iniciales de las palabras, este método crea acrónimos que pueden ofrecer nuevas interpretaciones y significados. Por ejemplo, las iniciales de una frase pueden formar una palabra que encapsula el mensaje de la frase completa.
  • Temurá: Este sistema implica la permutación de letras, intercambiando una letra por otra según reglas específicas. Esto puede generar nuevas palabras y significados, permitiendo una exploración más profunda del texto.

De esto derivan los cuatro niveles de interpretación de la Torá / cuatro niveles de la experiencia mística (PaRDeS).

  • Peshat: significado literal. Acción: cumplimiento del ritual religioso.
  • Remez: significado alegórico. Devoción: oración, servicio, motivado por el amor a dios.
  • Deras: significado homilético. Contemplación: el intelecto penetra en el nivel más profundo del universo.
  • Sod: secreto (guematria) = 70 caras de la Torá = infinitud (no límite, no fin): significado oculto. Percepción mística: ascenso al mundo sobrenatural, contacto con la divinidad.

Para cerrar este artículo, me gustaría dejar un ejemplo de esta metodología, no sin antes recordar que el hebreo se lee de izquierda a derecha:

Modelo de exégesis mística: El Génesis, comienza con la siguiente frase “En el principio creó Dios él”. En hebreo sería את אלהים ברא בראשית (Bereshit bara Elohim et).

את (Et)אלהים (Elohim)ברא (Bara)בראשית (Bereshit)
א (Aleph): Unidad y conexión con lo divino. ת (Tav): Verdad y completitud. Significado: Marca el objeto directo en hebreo, pero también puede simbolizar la totalidad, desde el principio (Aleph) hasta el fin (Tav).א (Aleph): Unidad y conexión con lo divino. ל (Lamed): Representa el aprendizaje y la enseñanza. ה (Hey): Simboliza la revelación y la presencia divina. י (Yod): Chispa divina y humildad. ם (Mem): Agua y la fuente de la vida. Significado: «Dios». Aunque es una palabra en plural, se usa con un verbo en singular para indicar la unicidad de Dios.ב (Bet): Casa o morada. ר (Resh): Cabeza o principio. א (Aleph): Unidad y conexión con lo divino. Significado: «Creó». La palabra sugiere la creación desde un estado de unidad y principio.ב (Bet): Es la segunda letra del AlefBet, simboliza una casa o morada. En el contexto de «Bereshit», indica el comienzo de algo, como una casa que se construye. ר (Resh): Representa la cabeza o el principio, indicando liderazgo o inicio. א (Aleph): Primera letra del alfabeto, simboliza la unidad y la conexión con lo divino. ש (Shin): Representa el fuego y la transformación. י (Yod): La letra más pequeña, simboliza la chispa divina y la humildad. ת (Tav): Última letra del alfabeto, simboliza la verdad y la completitud. Significado: «En el principio» o «En el comienzo».
    
תא (Ta): Significa «cámara» o «celda». אתה (Ata): Significa «tú» (masculino).מילה (Milah): Significa «palabra». מלא (Male): Significa «lleno» o «completo».רב (Rav): Significa «mucho» o «grande». ארב (Arav): Significa «emboscar» o «acechar».ראשית (Reshit): Significa «principio» o «comienzo» ברא (Bara): Significa «creó» שיר (Shir): Significa «canción» o «poema».
את (Et): Marca el objeto directo, simbolizando totalidad. תא (Ta): «Cámara» o «celda»  La conexión entre «Dios» (אלהים) y «palabra» (מילה) resalta el poder creativo de la palabra divina. En la Torá, Dios crea el mundo a través de la palabra («Y dijo Dios: Sea la luz»). Esto subraya la idea de que el lenguaje y la comunicación son herramientas divinas de creación y revelación.La creación (ברא) no es solo un acto de traer algo a la existencia, sino que también implica grandeza y abundancia (רב). Esto sugiere que la creación divina es vasta y rica, llena de potencial y posibilidades infinitas.El uso de «ראשית» en lugar de «בראשית» podría enfatizar que el principio no es solo un momento en el tiempo, sino una cualidad inherente a la creación misma. Todo lo creado tiene un «principio» o una «esencia inicial» que refleja la intención divina desde el comienzo.
    
א (Alef) = 1 ת (Tav) = 400   Total: 1 + 400 = 401א (Alef) = 1 ל (Lamed) = 30 ה (He) = 5 י (Yod) = 10 ם (Mem final) = 600   Total: 1 + 30 + 5 + 10 + 600 = 646ב (Bet) = 2 ר (Resh) = 200 א (Alef) = 1   Total: 2 + 200 + 1 = 203ב (Bet) = 2 ר (Resh) = 200 א (Alef) = 1 ש (Shin) = 300 י (Yod) = 10 ת (Tav) = 400   Total: 2 + 200 + 1 + 300 + 10 + 400 = 913

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