La palabra gnóstico (alguien que sabe – el que sabe a través de la revelación), deriva del griego gnosis, que significa ‘conocimiento’ y hace referencia a un tipo de saber esotérico o revelado, “la verdad primordial”, también representa un conocimiento de la naturaleza divina del ser humano y su relación directa con el universo. Este saber no se puede alcanzar a través de la razón, sino mediante experiencias místicas, revelaciones internas o prácticas espirituales, como: el estudio, estados de éxtasis, operaciones teúrgicas, técnicas contemplativas o la muerte. Su objetivo es liberar el pneuma (aliento y la chispa divina) atrapada en el mundo material, para alcanzar la unión con el pléroma (la plenitud -unidad- con el topus uranus – mundo de las ideas _Platón), el reino de lo divino, más allá de las limitaciones del mundo físico.