La Voluntad

Por:  Marco Antonio Muñoz – Summus Satanis

La voluntad es la manifestación más grandiosa del poder satanista, solo por medio de la voluntad se crea el conocimiento, se cumplen nuestras metas y se manifiesta la magia, la perdida de este elemento nos disuelve entre la masa y nos hace perder fuerza, cayendo en conductas de adicción y autocompasión que debilitan nuestro ego.

La cuestión volitiva es algo que ha estado presente en las ideologías que representan el Sendero de la mano izquierda desde que este empezó a tener un cuerpo ideológico más formal, podríamos mencionar a Aleister Crowley como el exponente más conocido aunque no fue el pionero sobre el tema de la voluntad como el ingrediente esencial para el “mago”, el sabio y el aspirante a obtener los conocimientos “ocultos” de la naturaleza. Fue de hecho el francés Francois Rebalais el que acuño la frase “haz tu voluntad”  posteriormente dicha frase fue retomada por el club “Del fuego Infernal” (que fue de inspiración para LaVey para la fundación de si organización la Church of Satan) y finalmente el ya mencionado y afamado ocultista ingles Crowley le dio forma en su obra “El libro de la ley”.

Pero la voluntad no es un elemento exclusivo de las ciencias ocultas, grandes filósofos como Shopenhauer han dedicado obras completas a definir los caminos de la voluntad. Para el autor alemán la voluntad es una fuerza cósmica más allá de la dualidad fenoménica, el motor dentro de las transformaciones del mundo y la manifestación del intelecto del hombre, sin embargo el filósofo veía  algunos elementos negativos en la voluntad pues al llevarnos a un estado continuo de deseo y a la búsqueda de la felicidad, la voluntad mantenía encendida de forma perpetua la llama de nuestras pasiones lo que llevaba al hombre a una búsqueda inalcanzable.

Estos elementos que Shopenhauer ve como negativos el Satanista los ve como positivos, pues la búsqueda de conocimiento y placer es la meta que persigue el satanista de forma insaciable, siempre manteniendo una línea de diferencia entre la complacencia y la compulsión, pues en palabras de Ayn Rand, una de las inspiraciones más grandes para el cuerpo filosófico del satanismo, una persona que era controlada por sus pasiones es un ególatra sin ego.

Nietzsche por su parte, influenciado por el mismo Schopenhauer y otros autores, creo el concepto de voluntad de poder, definida principalmente en sus obras “Más allá del bien y del mal” y  “Así hablo Zaratustra”, para el filósofo alemán quien es también una de las principales influencias del cuerpo ideológico del satanismo, quien ejercía su voluntad estaba destinado a una superación constante de sí mismo, a aumentar su poder creativo y a colocarse dentro del mundo en el lugar que desase, siendo así un ser auténticamente libre de los prejuicios de la  moralidad cotidiana, la voluntad de poder era  el motivador de su concepto del superhombre y estaba por encima de la voluntad de vivir de Schopenhauer.

La ciencia psicología y las neurociencias también han estudiado de manera amplia la voluntad y la manera de fortalecerla, para estas ramas de las ciencias del comportamiento humano la voluntad es definida como la determinación, deseo y disposición para conseguir un objetivo determinado. Nuestra voluntad nos debe llevar al desarrollo de planes mediante objetivos claros y a la ejecución de dichos objetivos, eliminando así los componentes triviales de nuestra mente y nuestro accionar, poder tener un autocontrol de los placeres inmediatos y las salidas fáciles, lo que muchas veces se complica en un mundo plagado por la mercadotecnia de la inmediatez y el mínimo esfuerzo. Distinguir entre necesidad y deseo no es fácil, lo que puede hacer fácilmente que perdamos nuestros objetivos y al no haber resultados inmediatos perdamos el deseo de seguir adelante con nuestros objetivos.

Es importante  poder explorar nuestros límites, pues pese a lo que nos venden el new age mental de que todo es posible decretándolo y que no tenemos limites la verdad es mucho más cruda y caer en estas trampas del todo es mental y la hiper motivación de pseudo disciplinas como el couching, muy de moda en estos días, podría llevar a los individuos a tomar acciones radicales y poco racionales, para al final llegar a resultados que no llenen sus expectativas y perder así la motivación de acción. Contrario a lo que se piensa, la declaratoria del satanismo de “somos nuestros propios dioses” de ninguna manera es una invitación ideológica a exceder nuestras capacidades corpóreas o intelectuales, por el contrario el satanismo nos invita a conocer nuestros límites para así enfocar nuestra voluntad en lo que realmente somos maestros y evitar desperdiciar energía en algo en lo que no tenemos la pericia.

El Dr Jose Luis Diaz en su ponencia de Voluntad y libre albedrio dictada en el Instituto Nacional de Psiquiatría en mayo del 2019, nos habla desde la voluntad desde un punto de vista más orgánico y la divide en distintos niveles.

  • Acción dependiente de estímulos.
  • Selección de acuerdo a contingencias percibidas.
  • Representación y cotejo de posibles cursos de acción.
  • Inhibición de deseos y motivaciones por creencias y valores.

El doctor explica que la identidad personal es definida por los mecanismos de la voluntad, la que nos lleva a buscar, como mencionamos con anterioridad, un objeto de deseo, una meta, un propósito, los cuales pueden ir incluso en contra de las propias necesidades fisiológicas e incluso instintos primarios por esta meta. Esto podemos verlo por ejemplo en el caso personas entrenadas para el combate deportivo o militar, donde en contra del instinto de supervivencia el individuo aprende a tolerar el dolor, climas extremos y situaciones de riesgo que para a una persona común serían intolerables, llevan su volición a límites en los que su cuerpo puede hacer cosas más allá de los limites comunes conocidos por la ciencia, recomiendo  en ese sentido ver la serie de National Geographic “La ciencia de la lucha” donde miden los límites de las capacidades humanas en deportistas artistas marciales y soldados, mostrando como la voluntad nos puede llevar a superar ciertos límites.

Si bien la neurociencia ha encontrado los sistemas que activan los distintos niveles de la voluntad, pues en palabras del Doctor Díaz no es algo que dependa de una zona exclusiva, aun no se ha podido explicar en qué momento la voluntad se autodirige mediante la decisión e intención y nos hace tomar conciencia de nosotros mismos.

Lo que la ciencia si ha estudiado a plenitud es que una alteración a esta red que compone los sistemas volitivos, zonas frontales, prefrontales, parietales, premotoras y corteza motora, lleva ala pérdida del instinto de supervivencia, esto se experimentó con roedores a los que se les arrojaba en agua, el ratón sin alteraciones buscaba nadar hasta encontrar un lugar seguro, mientras que los ratones que habían sufrido alteraciones en esta red perdían sus instinto de supervivencia y no buscaban salir del agua para sobrevivir, así es un humano sin voluntad, flotando a la deriva sin un deseo que le estimule, sucumbiendo ante otros y ante sí mismo, un esclavo de la inmediatez sin ganas de trascender. 

Con lo anteriormente expuesto queda claro que aunque a niveles filosóficos, psicológicos he incluso neurológicos la voluntad ha sido y sigue siendo ampliamente estudiada como un elemento primordial del desarrollo humano, aún quedan muchas preguntas por responder ¿por qué algunos individuos tienen mayor voluntad que otros? ¿Cómo es que algunos individuos pueden llevar su voluntad más allá de incluso los límites corporales? ¿Cómo podríamos alimentar y fortalecer nuestra voluntad de una manera constante y eficaz? 

Dentro de la base primordial dela filosofía satánica definimos a la magia como la máxima expresión de nuestra voluntad y talentos que al ser llevados a su máxima expresión el neófito lo ve como algo inexplicable. Tal vez sea por eso que uno de los principales temas tabú dentro del satanismo, alimentado por leyendas populares, series de televisión y películas, es verlo como una salida fácil, que mediante un pacto, un ritual y la supuesta venta del alma uno consigue los talentos que no tiene, reconocimiento pese al mínimo esfuerzo, placeres inigualables por el hecho de estar tumbados en el sofá sin hacer nada, solo por el precio de nuestra “valiosa” alma en esa supuesta interminable guerra del bien contra el mal por conseguir adeptos, por desgracia para estos entusiasta del camino fácil el satanismo es todo menos fácil.

El satanista busca los elementos antes mencionados de la voluntad un objeto de deseo, una meta y la determinación para llevarla a cabo, si bien el satanismo nos insta a la búsqueda constante de placer el satanista buscara en sus intenciones inmediatas y deliberadas, el cumplimiento de estos objetivos, incluso si eso significa el sacrificio de placeres inmediatos y momentáneos, el satanista no se conforma con lamer la cuchara cuando puede obtener todo el goce del alimento completo, no decreta, acciona, pues sabe que si bien su pensamiento y estado mental tiene injerencia en los resultados, nadase logra con simples decretos mentales, conoce sus límites y no desperdicia energía en cosas para las que no es apto, en vez de eso busca a individuos calificados que sirvan de aliados a sus metas para sumar sus voluntades y talentos.

El satanismo de ninguna manera es una salida fácil o tiene soluciones mágicas que son solo dignas de los brujos charlatanes, supuestos adivinos e incluso de los mismos hombres de dios que solo invitan a rezar a sus feligreses para después meter sus manos en los bolsillos del ignorante y el carente de voluntad propia.

Nosotros somos amos de nuestro destino, dueños de nuestra voluntad, aprendemos de nuestros fracasos y nos regocijamos en nuestro éxito, señálenos diciendo que no debemos, que no podemos y después miren perplejos como lo logramos. 

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