Por: Nahualli Yoyohuac – El Diablo Baila Cumbia
Antes de empezar esta segunda parte del articulo lengua de plata, quiero agradecerles a quien me lee, de verdad es grato poder llegar a entablar dialogo por este medio con quien sea y también agradecer a uno de los miembros de templo que se aventó a responder a mi pregunta ¿Que hace un satanista frente a las elecciones? Esto justamente es lo que se busca con los blogs, poder generar interacción con ustedes. En fin, esta vez les traigo una versión radical y remasterizada.
Ahora si empecemos primero con detallar ¿qué es lo “radical”? ya que últimamente esta palabra se ha visto degenerada y degrada para que cuando “leamos” RADICAL solamente pensemos en fuego, destrucción y violencia. Según la FUNDEU (Fundación del español urgente) radical se refiere a una actitud tajante e intransigente o ser partidario de tomar medidas extremas en cuanto a un tema se habla y se aleja del término violencia, ya que este último es el sometimiento de un sujeto a otro por medio de la fuerza.
Así pues, vemos que radical y violento no es lo mismo, ni tampoco se pueden usar como sinónimos. Otro significado que a mí en lo personal me gusta más y es en el que basare todo este choro es el que encontramos en el diccionario del español mexicano, que en pocas palabras es: que su acción es definitiva y obra sobre el origen o las causas de algo; de raíz.
Entonces, si tomaremos que el significado de radical es buscar el origen y la raíz de las cosas, ¿Cuál es entonces la raíz de nuestro problema? ¿Qué medida debemos tomar los satanistas para darle solución a estos problemas? Para responder esta pregunta tomare prestada la respuesta del anarquismo, que creo que es la más cercana a lo que LaVey y Gilmore nos han querido mostrar a lo largo de sus textos; la raíz del problema es la autoridad.
Pero no cualquier tipo de autoridad, la autoridad emanada de la experiencia y del respeto es beneficiosa para fines egoístas, pero la autoridad emanada del ejercicio de la violencia es pues nuestro problema principal. Este problema principal lo podemos abordar de distintas maneras como satanista que somo, la vez pasada argumentaba que cómodamente podemos diluirnos dentro del sistema, pero creo que puede haber otra salida.
Hay un cuento que se llama “El buque de los necios” y fue escrito por uno de mis ideólogos favoritos, Teddy Kaczynski mejor conocido como el “Unabomber”(vean la película homónima, altamente recomendada). Vayan a leer el cuento, pero acá se los explico:
Teddy nos marca un mundo en el que no hay nada más que un buque, en él esta todas las razas humanas y las ideologías y quien lo comanda son un grupo de marinos “expertos”, el buque se dirige a ningún lugar. Durante el trayecto varias personas comienzan a reclamar sobre que necesitan atenciones especiales, los marineros poco a poco se las van cumpliendo, mejor salario para algunos, mejoras en los camarotes para otros, en fin, todos felices y contentos. Pero uno de los grumetes se da cuenta de que van hacia el norte a una zona de icebergs y que indudablemente chocaran con alguno, poco a poco les advierte que el hundimiento es inevitable, pero nadie le hace caso. En un arrebato de violencia logra adentrarse en la cabina del conductor y se da cuento que no hay timón, al tratar de decirles a los demás pasajeros es capturado por la tripulación. Le dan dos opciones o lo matan o se va del barco, el grumete, para burlar la muerte decide irse expulsado, toma una barca y se va a otra dirección. Mientras rema, siente nostalgia y voltea solo para darse cuenta de que el buque de los necios, choco con un iceberg y se hundió hasta el fondo.
Teddy nos plantea una utopía muy hermosa, el mundo se está yendo a la mierda y la única forma de sobrevivir es irnos de la sociedad, bajarnos del barco y espera a que los demás se hundan. Esto empata mucho con la misantropía intrínseca del satanismo, pero hay que matizarlo porque bueno dejar el mundo atrás, salirse de la sociedad conlleva un esfuerzo y un trabajo que nos daría poco tiempo para disfrutar de nuestros placeres carnales y eso sí sería poco satánico.
No nos autoengañemos, las utopías solo forman un horizonte a donde caminar, nunca se alcanzarán y eso es la utopía como herramienta. Podemos ser radicales al tener una postura crítica ante la sociedad sin caer en las banalidades hollywoodenses que otros grupos mal llamados “satánicos radicales” que solamente son edgys de manual. Porque ahora
¡Irnos a una cabaña medio del bosque y bailar desnudos con el fuego no parece ahora una mala idea!
También hay una serie, lo de la peli no lo sabía. Unabomber en Netflix.
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