La sobrevaloración de la sangre y los eventos astronómicos en el ritual

Por:  Marco Antonio Muñoz – Summus Satanis

Cuando conectas magia y satanismo la idea estereotipada trae a la mente ignorante en el tema sacrificios, rituales sangrientos de medianoche en fechas “mágicas”, mujeres desnudas bailando, orgias y varios etcéteras. El tema de la magia en la rama atea del satanismo siempre será de los más controversiales, aunque el mismo ya haya sido tratado ampliamente en obras como La biblia satánica o los Rituales satánicos de LaVey, al igual que Las escrituras Satánicas de Peter Gilmore, sin embargo hay quienes insisten en conectar el satanismo con las aberraciones sangrientas ya mencionadas.

Uno de los elementos más preciados en la idea estereotipada del ritual satánico es la sangre, siempre se ha pensado que las entidades demoniacas necesitan del mismo para poder cumplir favores, no me ha sido ajeno en consultas que me suelen hacer en redes sociales las preguntas sobre estos elementos ,hay quienes me dicen “he puesto carne en mi altar, porque es lo que me dijeron que tenía que poner para agradar a  los demonios” yo en lo personal preferiría esa carne en un asado con papas y una buena copa de vino que desperdiciarlo para agradar a entidades imaginarias.

Enfoquémonos en el primer elemento que nos atañe, el romanticismo a la sangre. Desde tiempos inmemoriales los sacrificios de sangre han existido en todo tipo de civilizaciones alrededor del globo y a lo largo de la historia del ser humano, desde Grecia, Egipto, las partes altas de Europa hasta América y contrario a lo que se piensa los sacrificios de sangre no eran alusivo a deidades demoniacas pues muchos de los rituales de sangre se hacían en honor a dioses de “luz” o benignas.

La misma biblia cristiana o Tora judía nos describe muy bien la preferencia de la carne y la sangre por su dios, tenemos como ejemplo la narrativa de Caín y Abel, en la que su dios prefiere la ofrenda de carne y sangre de Abel. El libro de Levitico de esta misma mitología es todo un catálogo del gusto por la sangre y la violencia para hacer cumplir su ley por parte del dios de las religiones de Abraham, toda una guía de los sacrificios, actos violentos y homicidios que tenían que los que no cumplieran sus mandatos.

Con la llegada del nuevo evangelio y la cristianización de Roma los rituales antiguos de sacrificios en los templos, incluso los que precedían a la misma ideología cristiana se volvieron rituales prohibidos y dignos solo de barbaros, que también fueron conversos a la religión del imperio, aunque el mismo ritual de la iglesia católica apostólica y romana incluya el canibalismo simbólico de su mesías al “beber” su sangre y “comer” su cuerpo en cada liturgia.

Como elemento biológico es bien sabido la vitalidad de la sangre y aunque tal vez los pueblos antiguos no conocían la química sanguínea seguro si intuían la importancia del vital líquido para preservar la vida, seguramente es ahí donde nació la idea que las deidades gustaban de los sacrificios de sangre. La sangre transporta los nutrientes desdoblados de los alimentos, es también responsable de la oxigenación muscular así como del sistema inmunológico que lucha contra los virus que atentan con nuestra vida, por mencionar solo algunas de las funciones principales de la sangre, la vitalidad de la sangre no se pone en duda, lo que pongo en duda aquí es su uso y romantización en el ritual.

No existe evidencia de algún tipo de energía mística emitida por la sangre cuando esta fuera del cuerpo, por lo que usarla como herramienta para aumentar tus “poderes” o mejorar los resultados en el ritual es en realidad inútil, peor aún  la sangre una vez fuera de nuestro cuerpo se degrada y oxida perdiendo así todo su valor biológico, por lo que derramarle en altares, velas y copas no sirve de nada y para quienes son más extremos y se atreven incluso a beberla podrían contraer una gran cantidad de enfermedades infecciosas algunas de ellas incurables y mortales, siendo así la sangre no solo es un elemento que no ayuda en nada en el trabajo mágico, sino que incluso al tener un mal manejo de ella lo único que vamos a ganar es alguna enfermedad y posiblemente la muerte.

Para algunos individuos la sangre podría resultar un elemento visual estimulante, pero como satanista ateo estoy en contra de su uso y recomiendo que si para alguien resulta estimulante para su psicodrama ritual lo haga con su propia sangre, principalmente por cuestiones de asepsia y salud, pero jamás lastimando a terceros sea animales o humanos.

En lo que concierne a los evento astronómicos es también algo heredado de los pueblos antiguos de todas partes del mundo, que ya entendían los ciclos climáticos y su uso para el desarrollo de la agricultura y la caza, este conocimiento servía como medio de supervivencia y las fiestas paganas más importantes están precisamente dedicadas al nacimiento del dios sol y el inicio de las cosechas (Saturnalia,Yule y Mitra) y posteriormente vienen las festividades donde se recoge la cosecha y se celebra la fertilidad que ayudara a la supervivencia del invierno y así sucesivamente.

Es por eso que casi todas las culturas paganas de Oriente Medio, Europa y América tienen un calendario de festividades muy parecido celebrando equinoccios, solsticios e incluso eclipses, los cuales ya eran capaces de predecir aunque no de entender con exactitud a que se debía este tipo de fenómenos, por lo que también se solían celebrar ceremonias o realizar predicciones cada que sucedían este tipo de fenómenos.

Las sociedades politeístas de la antigüedad tenían distintas deidades arquetípicas que controlaban y representaban distintos fenómenos naturales de los que no tenían explicación como los terremotos, las erupciones volcánicas, los huracanes y los ya mencionados fenómenos astronómicos. Estos últimos han sido altamente romantizados por astrólogos, supuestos adivinos y ocultistas, como fenómenos que afectan nuestra vida y que le realización de rituales en estas fechas “mágicas” o durante la aparición de eclipses u otros fenómenos astronómicos recibiremos alguna especie de energía cósmica que nos ayudara a lograr de manera milagrosa a lograr nuestros objetivos. Los eclipses suelen ser los más usados en esta categoría pues al ser fenómenos raros, algunos pasan cada ciertos meses otros pueden tardar décadas o siglos en repetirse, lo que al imaginario de quienes no entendían el porqué de estos fenómenos les generaba la idea de que algo especial y que podía ser captado por ellos pasaba durante los eclipses.

Como hemos mencionado en múltiples ocasiones tanto el cofundador de Templo de Satán (Esteban Barquera) y yo, la visión que tenemos del tema del ocultismo es que fungió como antecedente de ciencias como la física y la astronomía, pues los ocultistas trataban de explicar precisamente lo que estudian estas ciencias, las leyes del universo, como se sostiene el mismo y la naturaleza de los fenómenos astronómicos, pero donde ellos no encontraban una explicación racional, medible o cuantificable pensaban que lo había en entidades divinas, demoniacas o dimensiones espirituales que los llevarían al conocimiento de estos fenómenos e incluso a la manipulación de las leyes naturales, sin embargo nada de esto ha sido comprobado y al igual que el creyente en dios que argumenta que todo es creación de su deidad y que el conocimiento divino solo es para unos cuantos, tanto el ocultista duro como el fanático religioso no cuentan con evidencia más allá de sus experiencias subjetivas y “espirituales” no comprobables. El universo está regido por las leyes de la física, no existe ningún poder sobrenatural que pueda romper ese orden, bajo esa premisa el universo nunca responderá a tus plegarias o hechizos, si no únicamente a tus acciones y al efecto que causen en el mundo real y si bien sabemos que existen todavía muchos fenómenos inexplicables, esto no significa que tengan una naturaleza paranormal, divina o sobrenatural simplemente aun no reunimos los datos necesarios o no tenemos en la actualidad la tecnología suficiente para explicar dichos fenómenos.

No sé si el ser humano algún día encontrara las respuestas a todos los ¿por qué? Lo que si se es que tanto los huecos religiosos como ocultistas (no debemos romantizar la ignorancia aun si viene de cosas que en apariencia nos son afines como el ocultismo) se hacen cada vez más pequeños, por lo que al igual que la sangre no hay evidencia alguna que el ser humano pueda capturar algún tipo de energía de los fenómenos astronómicos que pasan fueran de nuestro planeta y que esta misma energía pueda ser usada por el practicante de forma alguna.

Si esto es así ¿entonces para qué hacer un ritual? O ¿Cuándo debo hacer un ritual si las fechas en si no influyen de forma alguna? Responderé primeo a la última pregunta, uno debe hacer un ritual cuando tenga la necesidad de hacerlo, la primera requiere de más argumentación y empecemos por el hecho de que el ritual dentro del satanismo es un psicodrama, una representación teatral cargada de símbolos que estimulen nuestra psique, nos ayuden a perder miedos subjetivos y que como finalidad primordial el ritual busca fortalecer nuestra voluntad mediante el control de nuestra subjetividad psicoemocional. Si tú no te sientes inclinado a la práctica ritual no hay ningún problema, no necesitas ser partícipe de ello para ser un “buen” satanista, incluso puede que algunas individuos, en especial los que se dedican a cuestiones artísticas, encuentren redundante hacer rituales pues mediante sus creaciones pueden expresar y controlar todas esas emociones que busca controlar el ritual.

Finalmente y para concluir este escrito es importante recalcar que como satanistas debemos apegarnos a la razón, al conocimiento y no divinizar o romantizar ningún tipo de conocimiento supuestamente oculto, pues en muchos círculos ocultinianos se le da una dote divina a los grimorios antiguos a los empolvados libros de magia de siglos pasados que no han demostrado ninguna eficacia practica o real, no podemos burlarnos del cristianos por seguir un libro de hace siglos y al mismo tiempo creer en entidades etéreas o vanagloriar supuestos tratados que otorgan poderes mágicos, hablar de horóscopos, energías (fueras de las contenidas en el conocimiento de la física) o cualquier “conocimiento mágico” sin sustento, no podemos y sobre todo no debemos cambiar una superstición por otra. Existen muchos principios filosóficos del ocultismo que pueden ser valiosos para el satanista, tomemos lo que nos sirve de ellos y desechemos lo que está destinado a perecer por no haber mostrado nunca tener una utilidad práctica.  

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