El Satanista, un dios creador

El Satanista le arrebata su trono al viejo dios para colocarse él mismo en su lugar, con este acto no sólo se libera de las cadenas de los dogmas totalitarios que limitaban el ejercicio de su voluntad, ¡Ahora se da el mismo el permiso de moldear la realidad en incontables combinaciones, de impartir valores y virtudes sobre todas las cosas, de ejercer la justicia y asignar el derecho!. Ha pasado de ser obediente a ser creador.

Eligiendo tu Satanás

Se dice que como satanista lo peor que te puede pasar es toparte y lidiar con un estúpido; pero yo creo que como satanista lo peor que te puede pasar es ser un estúpido. Es probable que, si sólo lo digo así, parezca ser ambiguo o se preste a interpretaciones.

Incompatibilidad del sacrifico animal con el Satanismo

El tema de sacrifico animal está cargado con el discurso manipulado y caprichoso, que busca convencer desde el argumento de lo humanitario, justificándose en un bagaje de tradición.

El Satanismo y las infancias

El satanista ve en el niño un ser natural y sin prejuicios sociales, las infancias son libres de los miedos del mundo adulto, miedos que resultan en conductas racistas, clasistas, sexistas, xenófobas y una enorme lista interminable de ideas que ponen en duda la supuesta racionalidad del mundo adulto.

¿Satanista o satánico?

Debido a las declaraciones de ciertos personajes que se dedican a desinformar, revivimos esta vieja polémica y les explicamos porque es un mito eso de que satánico sea una palabra que describa a quienes creen en Satán de forma literal y satanista sea usado por quienes lo vemos únicamente como un símbolo.