Existe la errada creencia que la gente de ciencia es totalmente confiable y jamás caerían en un engaño o intentarían engañar a otros, así pues, cuando leemos algún artículo o vemos un vídeo donde el creador del mismo lleva el título de químico, físico o doctor, damos por sentado que lo comunicado es verdad y fue estudiado con todo el rigor de la ciencia, por desgracia esto no es así.
Olvidamos que detrás de los títulos hay personas falibles y no solo eso también personas con sus credos o supersticiones que pueden ser contrarias a su espíritu científico.