Por: Esteban Barquera Co-Fundador Templo de Satán
“Uno no alcanza la iluminación fantaseando sobre la luz, sino haciendo consiente la oscuridad.” _Carl Gustav Jung
Más que un concepto filosófico o psicoanalítico, la individuación es una cuestión intrigante desde el origen de la humanidad, y a adoptando distintos significados a lo largo del tiempo. La pregunta, sin embargo, se suele reformular como dos: ¿Qué es ser uno de muchos? y ¿Cómo llegamos a ser individuo?
Aristóteles, para responder estas preguntas, manejaba dos conceptos: La forma, la cual aplica para múltiples individuos y es conceptualizable; mientras que la materia, es un todo indiferenciado y es de lo que está hecho algo. La materia y la forma son inseparables y coexisten en todos los seres. Como principio son faces pre-individuales de los cuales está compuesta la realidad y cuando se juntan se forma “el individuo”. A este proceso se le llama teoría hilemórfica y en esencia (aunque no exactamente), cumple con lo que es la individuación.