Solve et Coagula – La Condensación Alquímica

«Disuelve y Coagula» es una de las máximas más repetidas en el esoterismo y el satanismo filosófico, pero pocos conocen su origen real antes de que Eliphas Lévi la grabara en Baphomet. Un análisis etimológico, histórico y filosófico de esta frase que va mucho más allá de la estética ocultista.

Análisis El Aleph (ℵ) de Jorge Luis Borges

Lo que hoy parece delirio, en otro tiempo pudo ser revelación, porque lo único que separa a un loco de un genio, o al Anticristo del Mesías, es la “suerte”. Pero esa palabra evoca a la “divina providencia”, así que prefiero pensar que, en realidad, lo que los separa es la voluntad de elegir ser uno u otro y vivir ante el asombroso espejismo de lo absoluto, o la melancolía por la condición humana, en donde podemos vislumbrar el infinito, pero no recomendaría intentar habitarlo.

Mejor permanecer en el mundo con vivencias que parezcan mundanas, aunque no necesariamente lo sean, ya que, aunque algo parezca lo más importante, tan importante que parece que sostiene nuestro mundo, tampoco implica que sea realmente importante. Solo lo sabremos cuando lleguemos al final de nuestro tiempo, después de ver pasar otros tiempos.

Al fin y al cabo, la única muerte que podemos experimentar es la de nuestra conciencia y el único nacimiento que podemos recordar es el de nuestro nuevo yo integrado. Cada vida es una manifestación única de lo absoluto, ya que somos recipiente de infinitas posibilidades, que nuestra conciencia, nuestra imaginación, nuestra capacidad simbólica y afectiva, nos convierte en recipientes de lo infinito. No porque lo hayamos conquistado, sino porque le damos forma de pensamiento, de sueño, de acto de creación, es el diálogo con nosotros mismos.

Cábala Parte II – Modelos, hermenéutica y exegesis

Una cuestión muy importante dentro del estudio de las religiones es la exégesis, en este caso, la exégesis rabínica que incluye métodos específicos como el Midrash, que se divide en Midrash Halajá (legal) y Midrash Haggadá (narrativo). Esta parte del estudio de la lengua hebrea la hace una lengua santa, al ser para ellos la lengua en la que dios hablaba y las cosas comenzaban a existir; por lo tanto, el nombre real de las cosas se mantiene oculto para que no cualquiera pueda crearlas y recrearlas.

Religiones Persas Iranias – Mazdeísmo (zoroastrismo)

En el zoroastrismo; su texto principal es el Avesta, en donde menciona que Ahura Mazda (el Ser supremo, que representa sabiduría y posee atributos tanto femeninos como masculinos), el cual tuvo las dos primeras ideas provenientes del estado de inspiración de Ahura / Asura – Mazda (sabiduría) (Ormuz – Los griegos le dieron los nombres Oromazdes u Oromase), fueron el espíritu de lo benéfico “Spenta manyu” y el espíritu del mal “Aka (Ahra) manyu”. Así que el ser humano no es un ser determinado, ya que es libre de elegir actos buenos o malos (de aquí se tomaría el concepto del libre albedrío). Hay dos casas: la del justo, llamada también la casa del canto, del orden Asha (Rta) que es verdad y justicia; y la casa de la mentira, injusticia e ignorancia, que es el camino de Ariman (Druj – Drug). Si no eliges uno u otro, tenías que permanecer en Hamestagan (el lugar intermedio) y quedarte ahí hasta el juicio final, momento en el que todas las almas son juzgadas por Ahura Mazda y él decidirá si vas al cielo (Garothman) o al infierno (Drujodeman). De esta forma, el zoroastrismo sería de las religiones más antiguas que utiliza y define claramente estos conceptos de que hay diferentes niveles a donde puede ir el espíritu, según el comportamiento del creyente, idea que será tomada por todas las religiones abrahámicas (judaísmo, cristianismo e islam).

¿Qué son los arquetipos?

Eugenio d’Ors, los define como «constantes culturales» que atraviesan el tiempo y ofrecen una estructura fundamental para entender los fenómenos artísticos, sociales y espirituales; así que sirven de referencia para ser replicados y reinterpretados, ya que no son estáticos. No se trata de meras copias, sino de expresiones de la naturaleza humana, que emergen del «inconsciente colectivo». Este concepto, introducido por Jung, se refiere a una capa de la psique compartida por toda la humanidad, donde residen los arquetipos; estas no son ideas específicas, sino formas primordiales que se manifiestan en narrativas, mitos, sueños y símbolos recurrentes en todas las culturas y épocas. Estas ideas se vuelven tradiciones que se transmiten como valores que unen y representan a un grupo o comunidad, a través de sus rituales, con los cuales se suspender el tiempo cotidiano (entrar al tiempo de lo sagrado), ya que es de índole sagrado, busca dar orden y sentido a nuestra práctica, siendo necesario para que, al momento de repetirlo, se desarrollen asimilación de conocimiento (no confundir lo ritual con lo ceremonial, ni con actividades cotidianas, hábitos o rutinas ya que su propósito e intensión de estos es completamente banales).