Rompiendo con el ateísmo

No tiene sentido que tu primer instinto al quedar a oscuras sea quemarlo todo para obtener luz, y menos que confundas la luz que emana de ahí con la luz del sol; cuando bastaba que te retiraras la máscara y salieras de tu escondite, para comenzar a caminar en el atardecer, hacia un nuevo amanecer.

El satanismo invita al autoanálisis continuamente, también al pensamiento crítico y justamente este ejercicio me ha conducido a toparme con cuestiones, dentro del mismo satanismo que ya no me hacen sentido, esto basándome en lo que yo considero que busca el satanismo y su filosofía fundante. También veo en tendencia que haya tantos satanismos como satanistas, y si bien generalmente son un defensor de la pluralidad; en esta ocasión cuestiono su coherencia interna de esa variedad de satanismos, sobre todo cuando adoptan elementos teístas o mágicos sin una revisión crítica y un marco analítico adecuada. No busca imponer una “pureza”, sino preservar la claridad filosófica de una corriente específica, ya que considero que a través de la limitación evadimos el capricho. Es una realidad que no todo lo que se llama satanismo comparte los mismos fundamentos e incluso no debería ser llamado así, como ejemplo: aquel en el que se hacen sacrificios de cualquier tipo.

Feliz día, pero no son formas

Desde los primeros levantamientos obreros era claro cómo la fuerza pública no se había creado para protegernos, sino que más bien es el puño del estado para controlar a las masas y cuya obligación es mantener el orden social existente; apoyado en las leyes que solo limitan nuestra acción, así que hay una especie de tolerancia dictada por el estado, el cual, con base en sus intereses y su “estado de ánimo”, establece lo que podemos o no podemos hacer. Crean leyes que en lo público se presumen, pero en lo privado se suprimen.

¿Pero cómo es posible que, ante tremenda jugarreta cínica, no haya un efecto combustión social en cadena? Que sin importar tu postura ante tal o cual movimiento, nos genere indignación al ver cómo el estado nos violenta y criminaliza. Considero que esto pasa en primer lugar, porque las personas, en su interacción subordinada con el estado, se alinean con lo que este define como bueno y malo, convirtiéndose en una barrera para el cambio deseable y justificable.

La mala conciencia, y la separación cuerpo y espíritu

No hay un grado de ascetismo, ni de domesticación que cure la enfermedad que hay en nosotros, tampoco nos ayuda a saldar la deuda que se paga con sufrimiento; así que mejor déjate llevar por tus instintos, porque ya es momento de buscarnos en nuestro interior para liberarnos de las cadenas mentales que nos provocan tanto malestar. El camino no es la redención, es el egoísmo confeso.

La cuota de sufrimiento y el sueño lúcido como commodity

Generalmente, ninguna innovación tecnológica me asusta; es más, me podría describir como una persona entusiasta de la tecnología, hasta que vi un dispositivo llamado “Halo” que tiene la finalidad de estimular sueños lúcidos. Este dispositivo neuronal no invasivo, con forma de diadema, a primera vista podría parecer inocuo e inclusive divertido de utilizar.

Para quien no sepa, o no haya tenido sueños lúcidos, como su nombre lo indica, es el tipo de sueño en el que estamos conscientes y debido a ello, la gran mayoría de las veces podemos controlar lo que pasa en ellos. Esto suele pasar espontáneamente, pero también hay ejercicios que te pueden permitir estimularlos para que pasen más seguido o te sea más fácil entrar en ese estado.  Tenerlos tiene varias ventajas, además de que cosas interesantes pasan durante estos tipos de sueño. Para comenzar, puedes explorar tus emociones de una manera distinta, es más fácil encontrar solución a problemas e incluso tener ideas creativas, pero, como es de esperarse, también tiene algunas cuestiones adversas. La primera y más obvia es que, para entrar en el estado de sueño lúcido, requieres interrumpir o modificar tu ciclo del sueño, lo que generará fatiga y en casos extremos hasta alucinaciones.

La batalla de posiciones – Haciendo América Premium

Antonio Gramsci, del cual la derecha ha tomado varios conceptos para implementarlos, como el de «guerra de posiciones», que es una estrategia política y cultural que aborda en sus «Cuadernos de la cárcel». En donde argumenta que, para lograr un cambio social profundo, es necesario conquistar las instituciones culturales y educativas, ya que estas moldean la conciencia y las creencias de la sociedad, en otras palabras, una hegemonía cultural. Trump utilizó esta estrategia para movilizar a sus seguidores, incrustar un «sentido común», desafiar el criterio y la moral establecidos por las élites políticas y mediáticas. Su enfoque en temas como la inmigración, el nacionalismo económico y la crítica a los medios de comunicación tradicionales, e incluso plataformas de redes sociales, es a todas luces el intento de reconfigurar la hegemonía cultural en favor de su visión del mundo.

¿Qué son los arquetipos?

Eugenio d’Ors, los define como «constantes culturales» que atraviesan el tiempo y ofrecen una estructura fundamental para entender los fenómenos artísticos, sociales y espirituales; así que sirven de referencia para ser replicados y reinterpretados, ya que no son estáticos. No se trata de meras copias, sino de expresiones de la naturaleza humana, que emergen del «inconsciente colectivo». Este concepto, introducido por Jung, se refiere a una capa de la psique compartida por toda la humanidad, donde residen los arquetipos; estas no son ideas específicas, sino formas primordiales que se manifiestan en narrativas, mitos, sueños y símbolos recurrentes en todas las culturas y épocas. Estas ideas se vuelven tradiciones que se transmiten como valores que unen y representan a un grupo o comunidad, a través de sus rituales, con los cuales se suspender el tiempo cotidiano (entrar al tiempo de lo sagrado), ya que es de índole sagrado, busca dar orden y sentido a nuestra práctica, siendo necesario para que, al momento de repetirlo, se desarrollen asimilación de conocimiento (no confundir lo ritual con lo ceremonial, ni con actividades cotidianas, hábitos o rutinas ya que su propósito e intensión de estos es completamente banales).

Cábala (Kabbalah / Qabbalah)

La Cábala es una disciplina que como les comenté en el texto anterior, es precedida por el Gnosticismo, y funciona como una metodología de lectura de la Torah, que es el texto sagrado central del judaísmo. Es vista como la revelación divina y busca el secreto de la creación y alcanzar un estado de plenitud, pero no una plenitud moderna de “alcanzar la felicidad”, sino en el sentido de reconectar con las ideas perfectas. Se hace hincapié en la relación con dios y su presencia, ya que se busca acercarse por la experiencia, o dicho de otra forma tener una teofanía. Hay otros textos de suma relevancia dentro de la tradición y mística judía como los son: El Zohar (Misticismo y Espiritualidad): el cual es uno de los textos más importantes de la Cábala, escrito por el rabino Shimon bar Yochai. Explora la naturaleza de Dios, la creación y la relación entre lo divino y lo humano; es un análisis comentado de los estudios de la Torah (Base Legal e identidad de la práctica judía). El Sefer Yetzirah y Sefer HaBahir (Cosmología): son Otros textos clave que abordan la creación del mundo y la estructura del universo desde una perspectiva mística.

La Alquimia – Reconstruyendo el proceso de la creación

La alquimia no tiene nada de magia; pero si es, una precursora de la ciencia, especialmente en lo que respecta al desarrollo del equipamiento y su sistematización, por ejemplo, la destilación, el uso de hornos y crisoles.

Digo que no es magia, ya que esta busca forzar la realidad / naturaleza a someterse a nuestra voluntad, mientras que la alquimia sigue el camino de la naturaleza, e intenta replicar sus resultados (los de la naturaleza) a escala humana, por eso algunos se referían a ella como “la agricultura celeste”, pues al igual que la agricultura transforma la tierra para producir cosechas. Además, la alquimia, llenó de principios filosóficos, analogías y metáforas el laboratorio, y los elementos con los que se trabaja, tanto materiales como el instrumental; gracias a esto se le deben varios avances científicos, metodologías de investigación y entendimiento de la materia.

Ir más allá de la pura fe

Los milagros son esos eventos extraordinarios que se atribuyen a una intervención divina y han sido utilizados a forma de pruebas de la existencia de lo divino, para inspirar fe y en otros casos han dado forma a creencias religiosas completas. Sin embargo, desde una perspectiva filosófica y teológica, la noción de milagro ha sido objeto de un intenso escrutinio. ¿Son los milagros realmente posibles? ¿Son necesarios para la fe? ¿O son más bien construcciones culturales que responden a necesidades psicológicas y sociales?

Los milagros no solo son innecesarios, sino que constituyen un mal planteamiento teológico, que debido a que por mucho tiempo la escolástica era el método por el cual se buscaba la respuesta de las cosas, y en el proceso armonizar la fe con la razón, se fueron vinculando de una forma que las hizo inseparables y con ello se podía validar sus supuestas verdades. Una especie de Deus ex machina, que sin más llega a salvar el día, para que a través de una justificación religiosa pueda explicar o justificar cualquier cosa.

Lucifer nos guía en la dirección en la que amanece y en la que anochece. ¿Qué es la individuación?

Por: Esteban Barquera Co-Fundador Templo de Satán

“Uno no alcanza la iluminación fantaseando sobre la luz, sino haciendo consiente la oscuridad.” _Carl Gustav Jung

Más que un concepto filosófico o psicoanalítico, la individuación es una cuestión intrigante desde el origen de la humanidad, y a adoptando distintos significados a lo largo del tiempo. La pregunta, sin embargo, se suele reformular como dos: ¿Qué es ser uno de muchos? y ¿Cómo llegamos a ser individuo?

Aristóteles, para responder estas preguntas, manejaba dos conceptos: La forma, la cual aplica para múltiples individuos y es conceptualizable; mientras que la materia, es un todo indiferenciado y es de lo que está hecho algo. La materia y la forma son inseparables y coexisten en todos los seres. Como principio son faces pre-individuales de los cuales está compuesta la realidad y cuando se juntan se forma “el individuo”.  A este proceso se le llama teoría hilemórfica y en esencia (aunque no exactamente), cumple con lo que es la individuación.