Ser subordinado en esta época, se cree que es la relación directa entre una persona con mayor jerarquía dentro del trabajo, pero se suele obviar toda la estructura de la que se desprende o de la cual se dio como consecuencia esta relación y todo lo que se genera a raíz de la misma, que suele no ser tan inocuo como la gran mayoría trata de autoconvencerse con un “todos tenemos un jefe”.
Estas estructuras sociales y políticas imponen restricciones sobre el individuo; se le dice subordinado porque literalmente se subordina a normas y autoridades externas, pero lo hace pensando que esto lo acerca a su libertad porque es guiado por algo o alguien que él percibe que está “más arriba” de la estructura, así que creemos que es más libre y más valioso; pero en realidad nos embarca en un camino de pérdida de autonomía y autenticidad -solve et diluere-.