A oídos sordos, insurrección

Ser subordinado en esta época, se cree que es la relación directa entre una persona con mayor jerarquía dentro del trabajo, pero se suele obviar toda la estructura de la que se desprende o de la cual se dio como consecuencia esta relación y todo lo que se genera a raíz de la misma, que suele no ser tan inocuo como la gran mayoría trata de autoconvencerse con un “todos tenemos un jefe”.

Estas estructuras sociales y políticas imponen restricciones sobre el individuo; se le dice subordinado porque literalmente se subordina a normas y autoridades externas, pero lo hace pensando que esto lo acerca a su libertad porque es guiado por algo o alguien que él percibe que está “más arriba” de la estructura, así que creemos que es más libre y más valioso; pero en realidad nos embarca en un camino de pérdida de autonomía y autenticidad -solve et diluere-.

Feliz día, pero no son formas

Desde los primeros levantamientos obreros era claro cómo la fuerza pública no se había creado para protegernos, sino que más bien es el puño del estado para controlar a las masas y cuya obligación es mantener el orden social existente; apoyado en las leyes que solo limitan nuestra acción, así que hay una especie de tolerancia dictada por el estado, el cual, con base en sus intereses y su “estado de ánimo”, establece lo que podemos o no podemos hacer. Crean leyes que en lo público se presumen, pero en lo privado se suprimen.

¿Pero cómo es posible que, ante tremenda jugarreta cínica, no haya un efecto combustión social en cadena? Que sin importar tu postura ante tal o cual movimiento, nos genere indignación al ver cómo el estado nos violenta y criminaliza. Considero que esto pasa en primer lugar, porque las personas, en su interacción subordinada con el estado, se alinean con lo que este define como bueno y malo, convirtiéndose en una barrera para el cambio deseable y justificable.

La mala conciencia, y la separación cuerpo y espíritu

No hay un grado de ascetismo, ni de domesticación que cure la enfermedad que hay en nosotros, tampoco nos ayuda a saldar la deuda que se paga con sufrimiento; así que mejor déjate llevar por tus instintos, porque ya es momento de buscarnos en nuestro interior para liberarnos de las cadenas mentales que nos provocan tanto malestar. El camino no es la redención, es el egoísmo confeso.

La cuota de sufrimiento y el sueño lúcido como commodity

Generalmente, ninguna innovación tecnológica me asusta; es más, me podría describir como una persona entusiasta de la tecnología, hasta que vi un dispositivo llamado “Halo” que tiene la finalidad de estimular sueños lúcidos. Este dispositivo neuronal no invasivo, con forma de diadema, a primera vista podría parecer inocuo e inclusive divertido de utilizar.

Para quien no sepa, o no haya tenido sueños lúcidos, como su nombre lo indica, es el tipo de sueño en el que estamos conscientes y debido a ello, la gran mayoría de las veces podemos controlar lo que pasa en ellos. Esto suele pasar espontáneamente, pero también hay ejercicios que te pueden permitir estimularlos para que pasen más seguido o te sea más fácil entrar en ese estado.  Tenerlos tiene varias ventajas, además de que cosas interesantes pasan durante estos tipos de sueño. Para comenzar, puedes explorar tus emociones de una manera distinta, es más fácil encontrar solución a problemas e incluso tener ideas creativas, pero, como es de esperarse, también tiene algunas cuestiones adversas. La primera y más obvia es que, para entrar en el estado de sueño lúcido, requieres interrumpir o modificar tu ciclo del sueño, lo que generará fatiga y en casos extremos hasta alucinaciones.

Cábala Parte II – Modelos, hermenéutica y exegesis

Una cuestión muy importante dentro del estudio de las religiones es la exégesis, en este caso, la exégesis rabínica que incluye métodos específicos como el Midrash, que se divide en Midrash Halajá (legal) y Midrash Haggadá (narrativo). Esta parte del estudio de la lengua hebrea la hace una lengua santa, al ser para ellos la lengua en la que dios hablaba y las cosas comenzaban a existir; por lo tanto, el nombre real de las cosas se mantiene oculto para que no cualquiera pueda crearlas y recrearlas.

La batalla de posiciones – Haciendo América Premium

Antonio Gramsci, del cual la derecha ha tomado varios conceptos para implementarlos, como el de «guerra de posiciones», que es una estrategia política y cultural que aborda en sus «Cuadernos de la cárcel». En donde argumenta que, para lograr un cambio social profundo, es necesario conquistar las instituciones culturales y educativas, ya que estas moldean la conciencia y las creencias de la sociedad, en otras palabras, una hegemonía cultural. Trump utilizó esta estrategia para movilizar a sus seguidores, incrustar un «sentido común», desafiar el criterio y la moral establecidos por las élites políticas y mediáticas. Su enfoque en temas como la inmigración, el nacionalismo económico y la crítica a los medios de comunicación tradicionales, e incluso plataformas de redes sociales, es a todas luces el intento de reconfigurar la hegemonía cultural en favor de su visión del mundo.

Religiones Persas Iranias – Mazdeísmo (zoroastrismo)

En el zoroastrismo; su texto principal es el Avesta, en donde menciona que Ahura Mazda (el Ser supremo, que representa sabiduría y posee atributos tanto femeninos como masculinos), el cual tuvo las dos primeras ideas provenientes del estado de inspiración de Ahura / Asura – Mazda (sabiduría) (Ormuz – Los griegos le dieron los nombres Oromazdes u Oromase), fueron el espíritu de lo benéfico “Spenta manyu” y el espíritu del mal “Aka (Ahra) manyu”. Así que el ser humano no es un ser determinado, ya que es libre de elegir actos buenos o malos (de aquí se tomaría el concepto del libre albedrío). Hay dos casas: la del justo, llamada también la casa del canto, del orden Asha (Rta) que es verdad y justicia; y la casa de la mentira, injusticia e ignorancia, que es el camino de Ariman (Druj – Drug). Si no eliges uno u otro, tenías que permanecer en Hamestagan (el lugar intermedio) y quedarte ahí hasta el juicio final, momento en el que todas las almas son juzgadas por Ahura Mazda y él decidirá si vas al cielo (Garothman) o al infierno (Drujodeman). De esta forma, el zoroastrismo sería de las religiones más antiguas que utiliza y define claramente estos conceptos de que hay diferentes niveles a donde puede ir el espíritu, según el comportamiento del creyente, idea que será tomada por todas las religiones abrahámicas (judaísmo, cristianismo e islam).

Cuando la ciencia es engañada de William Crookes a Jacobo Grinberg

Existe la errada creencia que la gente de ciencia es totalmente confiable y jamás caerían en un engaño o intentarían engañar a otros, así pues, cuando leemos algún artículo o vemos un vídeo donde el creador del mismo lleva el título de químico, físico o doctor, damos por sentado que lo comunicado es verdad y fue estudiado con todo el rigor de la ciencia, por desgracia esto no es así.

Olvidamos que detrás de los títulos hay personas falibles y no solo eso también personas con sus credos o supersticiones que pueden ser contrarias a su espíritu científico.

¿Qué son los arquetipos?

Eugenio d’Ors, los define como «constantes culturales» que atraviesan el tiempo y ofrecen una estructura fundamental para entender los fenómenos artísticos, sociales y espirituales; así que sirven de referencia para ser replicados y reinterpretados, ya que no son estáticos. No se trata de meras copias, sino de expresiones de la naturaleza humana, que emergen del «inconsciente colectivo». Este concepto, introducido por Jung, se refiere a una capa de la psique compartida por toda la humanidad, donde residen los arquetipos; estas no son ideas específicas, sino formas primordiales que se manifiestan en narrativas, mitos, sueños y símbolos recurrentes en todas las culturas y épocas. Estas ideas se vuelven tradiciones que se transmiten como valores que unen y representan a un grupo o comunidad, a través de sus rituales, con los cuales se suspender el tiempo cotidiano (entrar al tiempo de lo sagrado), ya que es de índole sagrado, busca dar orden y sentido a nuestra práctica, siendo necesario para que, al momento de repetirlo, se desarrollen asimilación de conocimiento (no confundir lo ritual con lo ceremonial, ni con actividades cotidianas, hábitos o rutinas ya que su propósito e intensión de estos es completamente banales).

La Alquimia – Reconstruyendo el proceso de la creación

La alquimia no tiene nada de magia; pero si es, una precursora de la ciencia, especialmente en lo que respecta al desarrollo del equipamiento y su sistematización, por ejemplo, la destilación, el uso de hornos y crisoles.

Digo que no es magia, ya que esta busca forzar la realidad / naturaleza a someterse a nuestra voluntad, mientras que la alquimia sigue el camino de la naturaleza, e intenta replicar sus resultados (los de la naturaleza) a escala humana, por eso algunos se referían a ella como “la agricultura celeste”, pues al igual que la agricultura transforma la tierra para producir cosechas. Además, la alquimia, llenó de principios filosóficos, analogías y metáforas el laboratorio, y los elementos con los que se trabaja, tanto materiales como el instrumental; gracias a esto se le deben varios avances científicos, metodologías de investigación y entendimiento de la materia.