Las lecturas pasionales engrasan la maquinaria del estado, para que se perpetúen los intereses del capital, estructuras materiales y las relaciones de poder. El progresismo es el proceso de filtración por el cual a las luchas proletarias y disidencias se les quita la conciencia de clase, para convertirlas en productos comercializables. Así pierden su potencial transformador y polimerizan las estructuras de opresión.
Danny Trejo – Las segundas oportunidades son importantes
Danny Trejo, un actor que probablemente conozcas por sus papeles en “Pistolero” o “Machete”. Su rostro se convirtió en el molde de varios villanos del cine. Esto, lejos de reafirmar un estereotipo, en su momento inició una ola de cambio en la imagen negativa que se tenía de las personas latinas. Para quien no lo sepa, este actor tuvo una vida sumamente compleja. Proveniente de un entorno violento, estigmatizado y orillado a meterse en problemas desde muy joven, no pudo más que terminar en prisión, donde se dedicó al boxeo, habilidad que le ayudó a adentrarse en el mundo de la actuación.
Pobreza estructural, el costo del Bienestar
“La historia está llena de sonidos de zapatos de madera que suben y sandalias de seda que bajan.” —Voltaire - En verdad yo quisiera que personajes como Benjamín Netanyahu, Donald Trump, Javier Milei, Gerardo Fernández Noroña, Juan Ramón de la Fuente, y demás personajes, jamás hubieran obtenido poder; porque así podría estar escribiendo de otras cosas más interesantes, pero todos los días estos personajes y otros igual o más nefastos; desgraciadamente controlan nuestro futuro y supongo que no tengo que decir por qué me preocupa. Hay uno en especial que me exaspera, pero, sobre todo, no creo que pueda ser suficientemente objetiva ni que logre evitar beneficiar a grupos muy específicos. Además, todas sus apariciones públicas me comunican una total falta de empatía, ya que le da igual estar hablando de desigualdad o explotación, mientras exhibe su lujo sin ningún tipo de mesura. Les hablo de
Análisis El Aleph (ℵ) de Jorge Luis Borges
Lo que hoy parece delirio, en otro tiempo pudo ser revelación, porque lo único que separa a un loco de un genio, o al Anticristo del Mesías, es la “suerte”. Pero esa palabra evoca a la “divina providencia”, así que prefiero pensar que, en realidad, lo que los separa es la voluntad de elegir ser uno u otro y vivir ante el asombroso espejismo de lo absoluto, o la melancolía por la condición humana, en donde podemos vislumbrar el infinito, pero no recomendaría intentar habitarlo. Mejor permanecer en el mundo con vivencias que parezcan mundanas, aunque no necesariamente lo sean, ya que, aunque algo parezca lo más importante, tan importante que parece que sostiene nuestro mundo, tampoco implica que sea realmente importante. Solo lo sabremos cuando lleguemos al final de nuestro tiempo, después de ver pasar otros tiempos. Al fin y al cabo, la única muerte que podemos experimentar es la de nuestra conciencia y el único nacimiento que podemos recordar es el de nuestro nuevo yo integrado. Cada vida es una manifestación única de lo absoluto, ya que somos recipiente de infinitas posibilidades, que nuestra conciencia, nuestra imaginación, nuestra capacidad simbólica y afectiva, nos convierte en recipientes de lo infinito. No porque lo hayamos conquistado, sino porque le damos forma de pensamiento, de sueño, de acto de creación, es el diálogo con nosotros mismos.
Mássiosare, locals fucking hate you, leave
La marcha antigentrificación en CDMX destapó un cúmulo de problemáticas con las que habíamos convivido, que habíamos decidido ignorar, porque simplemente no nos preocupaban desde la posición en que nos encontrábamos. Pero la realidad se vuelve tan aplastante y la dictadura de mercado se vuelve más cínica y nos respira en la nuca. El pasado 4 de julio 2025 se llevó a cabo en Parque México una asamblea que tenía como objetivo discutir las cada vez crecientes problemáticas derivadas de la gentrificación en CDMX. La convocatoria original era hacer comunidad, discutir las problemáticas, plantear posibles soluciones para poder presentarlas a Clara Brugada, actual Jefa de Gobierno de la Ciudad de México.
Entgeistern – Ritual de Desposesión
“Entgeistern”, término de raíz alemana que puede traducirse como “des-espiritualizar” o “desposeer del espíritu”, remite a la crítica de Max Stirner sobre cómo el ser humano es poseído por ideas fijas —fantasmas como el Estado, la moral, la religión o el progreso— que lo alienan y lo despojan de sí mismo. El subtítulo, “Ritual de Desposesión”, sugiere que este proceso no es accidental, sino sistemático, casi ceremonial, y funcional al mantenimiento del poder.
Hereditary (El legado del diablo)
Esta película del 2018 destaca por su impresionante cinematografía a cargo de Pawel Pogorzelski. La dirección de Ari Aster utiliza de manera efectiva los encuadres y la iluminación para crear una atmósfera inmersiva en las emociones de los personajes y sus vivencias. Las tomas largas y los planos secuencia contribuyen a la sensación de que algo siniestro acecha o los observa constantemente a los personajes.
Rompiendo con el ateísmo
No tiene sentido que tu primer instinto al quedar a oscuras sea quemarlo todo para obtener luz, y menos que confundas la luz que emana de ahí con la luz del sol; cuando bastaba que te retiraras la máscara y salieras de tu escondite, para comenzar a caminar en el atardecer, hacia un nuevo amanecer. El satanismo invita al autoanálisis continuamente, también al pensamiento crítico y justamente este ejercicio me ha conducido a toparme con cuestiones, dentro del mismo satanismo que ya no me hacen sentido, esto basándome en lo que yo considero que busca el satanismo y su filosofía fundante. También veo en tendencia que haya tantos satanismos como satanistas, y si bien generalmente son un defensor de la pluralidad; en esta ocasión cuestiono su coherencia interna de esa variedad de satanismos, sobre todo cuando adoptan elementos teístas o mágicos sin una revisión crítica y un marco analítico adecuada. No busca imponer una “pureza”, sino preservar la claridad filosófica de una corriente específica, ya que considero que a través de la limitación evadimos el capricho. Es una realidad que no todo lo que se llama satanismo comparte los mismos fundamentos e incluso no debería ser llamado así, como ejemplo: aquel en el que se hacen sacrificios de cualquier tipo.
A oídos sordos, insurrección
Ser subordinado en esta época, se cree que es la relación directa entre una persona con mayor jerarquía dentro del trabajo, pero se suele obviar toda la estructura de la que se desprende o de la cual se dio como consecuencia esta relación y todo lo que se genera a raíz de la misma, que suele no ser tan inocuo como la gran mayoría trata de autoconvencerse con un “todos tenemos un jefe”. Estas estructuras sociales y políticas imponen restricciones sobre el individuo; se le dice subordinado porque literalmente se subordina a normas y autoridades externas, pero lo hace pensando que esto lo acerca a su libertad porque es guiado por algo o alguien que él percibe que está “más arriba” de la estructura, así que creemos que es más libre y más valioso; pero en realidad nos embarca en un camino de pérdida de autonomía y autenticidad -solve et diluere-.
Feliz día, pero no son formas
Desde los primeros levantamientos obreros era claro cómo la fuerza pública no se había creado para protegernos, sino que más bien es el puño del estado para controlar a las masas y cuya obligación es mantener el orden social existente; apoyado en las leyes que solo limitan nuestra acción, así que hay una especie de tolerancia dictada por el estado, el cual, con base en sus intereses y su “estado de ánimo”, establece lo que podemos o no podemos hacer. Crean leyes que en lo público se presumen, pero en lo privado se suprimen. ¿Pero cómo es posible que, ante tremenda jugarreta cínica, no haya un efecto combustión social en cadena? Que sin importar tu postura ante tal o cual movimiento, nos genere indignación al ver cómo el estado nos violenta y criminaliza. Considero que esto pasa en primer lugar, porque las personas, en su interacción subordinada con el estado, se alinean con lo que este define como bueno y malo, convirtiéndose en una barrera para el cambio deseable y justificable.