Pobreza estructural, el costo del Bienestar

“La historia está llena de sonidos de zapatos de madera que suben y sandalias de seda que bajan.” —Voltaire – En verdad yo quisiera que personajes como Benjamín Netanyahu, Donald Trump, Javier Milei, Gerardo Fernández Noroña, Juan Ramón de la Fuente, y demás personajes, jamás hubieran obtenido poder; porque así podría estar escribiendo de otras cosas más interesantes, pero todos los días estos personajes y otros igual o más nefastos; desgraciadamente controlan nuestro futuro y supongo que no tengo que decir por qué me preocupa.

Hay uno en especial que me exaspera, pero, sobre todo, no creo que pueda ser suficientemente objetiva ni que logre evitar beneficiar a grupos muy específicos. Además, todas sus apariciones públicas me comunican una total falta de empatía, ya que le da igual estar hablando de desigualdad o explotación, mientras exhibe su lujo sin ningún tipo de mesura. Les hablo de

Análisis El Aleph (ℵ) de Jorge Luis Borges

Lo que hoy parece delirio, en otro tiempo pudo ser revelación, porque lo único que separa a un loco de un genio, o al Anticristo del Mesías, es la “suerte”. Pero esa palabra evoca a la “divina providencia”, así que prefiero pensar que, en realidad, lo que los separa es la voluntad de elegir ser uno u otro y vivir ante el asombroso espejismo de lo absoluto, o la melancolía por la condición humana, en donde podemos vislumbrar el infinito, pero no recomendaría intentar habitarlo.

Mejor permanecer en el mundo con vivencias que parezcan mundanas, aunque no necesariamente lo sean, ya que, aunque algo parezca lo más importante, tan importante que parece que sostiene nuestro mundo, tampoco implica que sea realmente importante. Solo lo sabremos cuando lleguemos al final de nuestro tiempo, después de ver pasar otros tiempos.

Al fin y al cabo, la única muerte que podemos experimentar es la de nuestra conciencia y el único nacimiento que podemos recordar es el de nuestro nuevo yo integrado. Cada vida es una manifestación única de lo absoluto, ya que somos recipiente de infinitas posibilidades, que nuestra conciencia, nuestra imaginación, nuestra capacidad simbólica y afectiva, nos convierte en recipientes de lo infinito. No porque lo hayamos conquistado, sino porque le damos forma de pensamiento, de sueño, de acto de creación, es el diálogo con nosotros mismos.

Mássiosare, locals fucking hate you, leave

La marcha antigentrificación en CDMX destapó un cúmulo de problemáticas con las que habíamos convivido, que habíamos decidido ignorar, porque simplemente no nos preocupaban desde la posición en que nos encontrábamos. Pero la realidad se vuelve tan aplastante y la dictadura de mercado se vuelve más cínica y nos respira en la nuca. El pasado 4 de julio 2025 se llevó a cabo en Parque México una asamblea que tenía como objetivo discutir las cada vez crecientes problemáticas derivadas de la gentrificación en CDMX.

La convocatoria original era hacer comunidad, discutir las problemáticas, plantear posibles soluciones para poder presentarlas a Clara Brugada, actual Jefa de Gobierno de la Ciudad de México.

Entgeistern – Ritual de Desposesión

“Entgeistern”, término de raíz alemana que puede traducirse como “des-espiritualizar” o “desposeer del espíritu”, remite a la crítica de Max Stirner sobre cómo el ser humano es poseído por ideas fijas —fantasmas como el Estado, la moral, la religión o el progreso— que lo alienan y lo despojan de sí mismo. El subtítulo, “Ritual de Desposesión”, sugiere que este proceso no es accidental, sino sistemático, casi ceremonial, y funcional al mantenimiento del poder.

Hereditary (El legado del diablo)

Esta película del 2018 destaca por su impresionante cinematografía a cargo de Pawel Pogorzelski. La dirección de Ari Aster utiliza de manera efectiva los encuadres y la iluminación para crear una atmósfera inmersiva en las emociones de los personajes y sus vivencias. Las tomas largas y los planos secuencia contribuyen a la sensación de que algo siniestro acecha o los observa constantemente a los personajes.

A oídos sordos, insurrección

Ser subordinado en esta época, se cree que es la relación directa entre una persona con mayor jerarquía dentro del trabajo, pero se suele obviar toda la estructura de la que se desprende o de la cual se dio como consecuencia esta relación y todo lo que se genera a raíz de la misma, que suele no ser tan inocuo como la gran mayoría trata de autoconvencerse con un “todos tenemos un jefe”.

Estas estructuras sociales y políticas imponen restricciones sobre el individuo; se le dice subordinado porque literalmente se subordina a normas y autoridades externas, pero lo hace pensando que esto lo acerca a su libertad porque es guiado por algo o alguien que él percibe que está “más arriba” de la estructura, así que creemos que es más libre y más valioso; pero en realidad nos embarca en un camino de pérdida de autonomía y autenticidad -solve et diluere-.

Feliz día, pero no son formas

Desde los primeros levantamientos obreros era claro cómo la fuerza pública no se había creado para protegernos, sino que más bien es el puño del estado para controlar a las masas y cuya obligación es mantener el orden social existente; apoyado en las leyes que solo limitan nuestra acción, así que hay una especie de tolerancia dictada por el estado, el cual, con base en sus intereses y su “estado de ánimo”, establece lo que podemos o no podemos hacer. Crean leyes que en lo público se presumen, pero en lo privado se suprimen.

¿Pero cómo es posible que, ante tremenda jugarreta cínica, no haya un efecto combustión social en cadena? Que sin importar tu postura ante tal o cual movimiento, nos genere indignación al ver cómo el estado nos violenta y criminaliza. Considero que esto pasa en primer lugar, porque las personas, en su interacción subordinada con el estado, se alinean con lo que este define como bueno y malo, convirtiéndose en una barrera para el cambio deseable y justificable.

La mala conciencia, y la separación cuerpo y espíritu

No hay un grado de ascetismo, ni de domesticación que cure la enfermedad que hay en nosotros, tampoco nos ayuda a saldar la deuda que se paga con sufrimiento; así que mejor déjate llevar por tus instintos, porque ya es momento de buscarnos en nuestro interior para liberarnos de las cadenas mentales que nos provocan tanto malestar. El camino no es la redención, es el egoísmo confeso.

Cábala Parte II – Modelos, hermenéutica y exegesis

Una cuestión muy importante dentro del estudio de las religiones es la exégesis, en este caso, la exégesis rabínica que incluye métodos específicos como el Midrash, que se divide en Midrash Halajá (legal) y Midrash Haggadá (narrativo). Esta parte del estudio de la lengua hebrea la hace una lengua santa, al ser para ellos la lengua en la que dios hablaba y las cosas comenzaban a existir; por lo tanto, el nombre real de las cosas se mantiene oculto para que no cualquiera pueda crearlas y recrearlas.

La batalla de posiciones – Haciendo América Premium

Antonio Gramsci, del cual la derecha ha tomado varios conceptos para implementarlos, como el de «guerra de posiciones», que es una estrategia política y cultural que aborda en sus «Cuadernos de la cárcel». En donde argumenta que, para lograr un cambio social profundo, es necesario conquistar las instituciones culturales y educativas, ya que estas moldean la conciencia y las creencias de la sociedad, en otras palabras, una hegemonía cultural. Trump utilizó esta estrategia para movilizar a sus seguidores, incrustar un «sentido común», desafiar el criterio y la moral establecidos por las élites políticas y mediáticas. Su enfoque en temas como la inmigración, el nacionalismo económico y la crítica a los medios de comunicación tradicionales, e incluso plataformas de redes sociales, es a todas luces el intento de reconfigurar la hegemonía cultural en favor de su visión del mundo.